LA
SALUD.
PONTIFICIA, ANTIGUA Y VENERABLE HERMANDAD DEL SANTISIMO SACRAMENTO Y COFRADIA DE NAZARENOS DEL SANTO CRUCIFIJO DE LA SALUD Y MARIA SANTISIMA DE LA ENCARNACION. Dos pasos.

La larga duración de su fábrica, que se prolongó durante el siglo XV hasta bien entrado el XVI, le permitirá incorporar las diferentes fases del gótico y elementos del nuevo estilo renaciente que se imponía on fuerza. Durante siglos, el barrio de San Miguel fue poblado por lo más selecto de la sociedad jerezana y en este contexto se comprende la riqueza de la iglesia que ha sido denominada "el canto del cisne" de la arquitectura jerezana.
El
gótico, con magníficas aportaciones renacentistas y barrocos se
enlazan y hermanan en este bello templo.
La iglesia de San Miguel es sin duda el edificio religioso mejor y mas completo de la ciudad, por la importancia de su arquitectura y por la cantidad y calidad de su patrimonio artístico. Los orígenes de un templo dedicado a San Miguel se remontan a los tiempos inmediatos de la Reconquista de Jerez. A extramuros, en la segunda mitad del siglo XIII se construye una pequeña ermita bajo esta advocación.
Es de planta de
salón de tres naves (más alta la central y formado crucero) y
cinco tramos, mas cabecera poligonal. Las capillas mas primitivas son la bautismal
del siglo XV, y la del Pilar, del siglo XVI. La portada de los pies es del último
tercio del siglo XVII. Se trata de una
torre fachada de cuatro cuerpos de cantería, rematada en un chapitel
piramidal revestido de azulejos. En
la embocadura de la puerta de acceso figuran talladas las efigies de los Evangelistas
y en el tímpano,
San Pedro. En el siguiente cuerpo preside San
Miguel.
La sacristía, de planta cuadrada, presidida por una cúpula sobre pechinas, es uno de los espacios mas interesantes, pese a sus pequeñas dimensiones, del Renacimiento andaluz.
La primera capilla de la nave de la Epístola, es la llamada del Socorro. Se cubre con una bóveda estrellada en cuya plementería hay labradas figuras de ángeles y querubines, asó como una jarra de azucenas. La siguiente capilla es la llamada de Pavón. es de planta cuadrada y se cubre con una bóveda de nervios combados. Seguidamente nos encontramos con la capilla de San Pedro y más adelante con la Bautismal que es la mas primitiva del templo. Su embocadura y la portada de la escalera son de estilo isabelino. La bóveda estrellada que la cubre es ya del gótico tardío, comienzos del siglo XVI.
En la nave del Evangelio hay tres capillas. La capilla del Pilar, que se cubre con bóveda sexpartita. Le sigue la Sacramental, la más monumental y espectacular, obra del siglo XVIII. Es de planta cruciforme, de cantería, organizada en torno a una cúpula con linternas, en donde figuran pintadas en óvalos las efigies de los Evangelistas. La siguiente capilla es la de la Encarnación, donde estuvo primitivamente el Sagrario. La capilla se cubre con bóveda de cañón encasetonada.
Iconografía:
En el primer paso, Cristo Crucificado. En el segundo, Dolorosa bajo palio.
Paso
de Misterio:
El paso de Misterio venera la imagen del Santo
Crucifijo de la Salud, obra magistral atribuida unánimemente a las
gubias de José de Haert (discípulo predilecto de Martínez
Montañés y denominado José de Arce), artista de la escuela
montañesina nacido en los Países
Bajos, pero afincado en Sevilla
y Jerez. En Sevilla se encontraba trabajando desde 1636. Fue seguidor de Alonso
Cano en el barroquismo acentuado en el modo de tratar los paños. Sus
mejores obras las hizo para la Cartuja de Jerez, como el Apostolado allí
existente. Un dato para atribuir esta imagen a dicho autor es su gran parecido
con el Cristo de la Cartuja que documentalmente se sabe que pertenece a este
autor.
También realizó los relieves de las calles laterales del retablo mayor de la parroquia de San Miguel de Jerez, así como cuatro figuras policromadas para el mismo retablo mayor, que fueron ideadas y comenzadas por Martínez Montañés.
En Jerez permaneció
varios años, contrayendo matrimonio con Margarita Meneses en 1650. Es
Arce un escultor importantísimo en el período de transición
al barroco en la escuela sevillana. Fue de los pocos artistas en esta región
que practicó un arte de raíces europeas, al estilo de Rubens.
Antes de afincarse en Sevilla, parece que permaneció en Italia, donde
vió el arte revolucionario de Bernini y ello parece transmitirse en el
ímpetu de estirpe plenamente barroca que confiere a sus figuras, como
observamos en el Santo Crucifijo de la Salud. Por su origen y probable afinidad
estética, pensamos que Arce conoció la pintura de Rubens y se
contagió del gusto por la exuberancia y derroche de formas dinámicas,
a la vez que expresivas.
En
Sevilla, se vinculó Arce al grupo de artistas jovenes y renovadores,
Cano, los Rivas, el flamenco Legor e, incluso, Zurbarán, con el que trabajó
en la Cartuja de Jerez. Se sospechan sus actividades de imaginero, más
que conocerse documentalmente. En Jerez realizó el apostolado de la Cartuja,
así como Martínez Montañés, que comenzó e
ideo el
retablo mayor de la parroquia de San Miguel, traspasó a Arce la terminación,
realizando éste los relieves de las calles laterales así como
cuatro figuras policromadas del mismo.
Dicho
retablo había de rematarse por un Crucificado, siendo tal escultura,
a nuestro entender, la que es, actualmente, imagen titular de la Cofradía,
que radica en dicha parroquia. Es el Cristo de la Salud, relacionable, por tanto,
con Arce, aunque algún sector crítico lo considera atribuible,
con dudas, al imaginero del que estamos hablando. Otro sector de la
doctrina
ha estimado que es muy extraño que en el retablo de San Miguel no aparezca
un Crucifijo en su remate, que es un elemento esencial en la celebración
de la Eucaristía, expresando que debió seguir existiendo el Cristo
exento en la viga, que sería el que, hoy en día, se encuentra:
su autor, un imaginero llamado Ortega, de principios del siglo XVII.
El
Crucifijo de la Salud es la imagen del Salvador que acaba de morir. Esta
nota es visible por la leve rigidez de todos los miembros, así como por
la posición colgante y encorvada, y la tensión de la musculatura
del hombro, anunciando de esta manera el proceso postmortal. Es el prototipo
del Cristo realista, lacerado y pendiente de la Cruz, tal como lo describe Isaías.
Pero todo queda dulcificado por el influjo clásico que siempre ha caracterizado
a la escultura andaluza. En la
cabeza de este Cristo se concentra la emoción y la hondura de expresión
que la escuela sevillana fue capaz de ofrecernos en el XVII. La cabeza del Cristo
es realista pero apolínea, a pesar del pathos. Está muy herido,
muy lacerado y pende de la Cruz cual lo haría un hombre, despojado de
la divinidad.Esta
característica se aprecia muy bien en la contraposición que ofrece
el rostro con respecto al cuerpo. El
rostro, de rasgos clásicos, sereno, como si estuviera dormido, refleja
una profunda paz y una humilde resignación. En el mismo destaca la finura
de las facciones, talladas con insuperable perfección y belleza. Los
cabellos sugieren el movimiento, como si estuviera agitado por el viento. La
barba espesa acentúa la nota de rigidez cadavérica, pero
sin restar
belleza al rostro, sino más bien agudizándolo. Se ha dicho que
en el torso, pese a las heridas y los chorros de sangre, expresa este Cristo
la mayor prueba de su clasicismo. Pero, en nuestra opinión es en la anatomía
donde mejor se revelan los rasgos barrocos de este imaginero, ya que aparecen
con crudeza representados heridas y chorros de sangre. Las
rodillas están destrozadas por las caídas con la Cruz a cuestas,
consiguiendo el imaginero una gran riqueza plástica en estos detalles
que mueven a compasión. Es en el cuerpo de este Crucificado donde se
hace patente la exaltación, lo barroco, el movimiento y lo cruento del
martirio. El cuello refleja la crispación de las venas, apareciendo la
cabeza inclinada sobre el hombro derecho.
El
paño de pureza es todo un prodigio en su composición. Es del
tipo 1, se ciñe a la cintura y después de varias vueltas forma
un lazo que tiene sus orígenes en los Cristos renacentistas y, como en
ellos, el lazo está en la cadera derecha. Está
sujeto por un lazo grande, como si estuviera agitado por el viento, lo que
presta a este Cristo una silueta inconfundible a lo largo de su recorrido por
las calles de Jerez. Típicamente barrocos son los tres clavos, por lo
que los pies
de la imagen aparecen traspasados por uno sólo.El
costado de la talla aparece policromado, está abierto, tras haber recibido
la lanzada. Las manos y los
pies, taladrados, son de una exquisita finura y buen gusto.
Todavía se
suscita la duda de si realmente este Crucificado de la Salud fue realizado pensando
en que rematara el ático del retablo de la
parroquia de San Miguel, o
si fue pensado como escultura procesional, exenta, y con todas las características
que conlleva la talle de este tipo.
Las
potencias fueron repujadas por Fernando Marmolejo, y son copias de las que
tenia el Santo Crucifijo, que eran de plata de ley. Se estrenaron en el año
1957, en la m
adrugada del Viernes Santo. Son de oro.
Antiguamente la imagen se veneraba en una Cruz de plata de ley que actualmente es la Cruz de Guía de la Hermandad. Desde el primer año procesionó pendiendo de una cruz arbórea. La cruz procesional actual también es arbórea, y tiene los nudos y la parte descortezada, la albura, dorados. La altura total es de 421 cm. y una sección media de 12 cm. de diámetro. la parte inferior, 167 cm., está sin tallar, es de sección cuadrada, y encaja en una maquinilla para bajar y subir la imagen en su recorrido. Los brazos miden 196 cm. La madera fue donada por Agustín García Mier, y la hechura fue donación de Francisco Ruiz Rodríguez, autor del paso de misterio. Se estrenó el mismo año que el paso.
El 27 de abril de 1955 se proyectaron cantoneras para la cruz del Santo Crucifijo, estrenandose el 10 de noviembre de 1961, unas cantoneras de plata cinceladas, repujadas y doradas, obra de Manuel Rodríguez Perez. En el intermedio se estrenaron unas sencillas, todavía en uso.
Francisco
Ruiz Rodríguez, que entre el pueblo se le conocía con el apodo
de "Currito el Dorador", fue el realizador de las
andas del paso del Cristo, modelo de clasicismo, to
mando como modelo el
paso del Cristo del Amor de Sevilla, que restauró este autor anteriormente.
El paso se estrenó en la madrugada del Viernes Santo de 1945 y su autor
no fue un artista pródigo en muchas más obras. Este paso está
diseñado de tal manera que el paso, los candelabros y el Crucifijo son
un solo volumen. Los puntos de luz, las flores y la encarnadura de la imagen
son un sólo color con todos sus matices. Lleva en los respiraderos cuatro
escudos en bajorrelieve y policromados, enmarcados por óvalos con molduras
muy clásicas. En
el respiradero delantero, el escudo de la Hermandad. En
la trasera, el de Jerez, y en los costados, a
la izquierda, la cruz alada de San Miguel y, a
la derecha, el escudo de los agustinos. En
la canastilla, tiene cuatro cartelas policromadas, con motivos de la Pasión,
una en el
frontal, otra
en la trasera y una
en cada costado. Sobre un fondo de panes de oro, se ha representado, a todo
color, un pasaje de la vida de Jesús. Después, con la misma técnica
que el estofado, los colores se han rallado. El
resultado, un grabado polícromo sobre un soporte resplandeciente. En
el óvalo del frente se representa al centurión arrodillado ante
Jesús, pidiéndole que cure a su siervo. En
el medallón de la trasera, la pesca milagrosa. Y en los medallones
de los laterales, la
multiplicación de los panes y los peces, y la
curación del ciego. Las escenas estan elegidas segun la advocación
del titular: de la Salud. El presupuesto para el mismo fue de 125.000 pesetas
del año 1945. Las dimensiones de la parihuela son de 225 cms. de ancho
por 378 de largo y 147 de alto. Los candelabros de las esquinas tienen seis
brazos, los de los costados, tres; en total, treinta tulipas son las que iluminan
al Santo Crucifijo (muy precavidos, en el año 1950 compraron 50 guadabrisas
para el paso del Cristo). Hay
que destacar el esmero que demuestran los Hermanos de esta Cofradía en
la conservación del dorado del mismo, cada Madrugada del Viernes Santo
parece como si fueran estrenando dicho dorado. .
Paso
de Palio:
En el paso de palio se venera la imagen de María
Santísima de la Encarnación. Es de candelero para vestir.
Su autor fue el imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci, nacido en 1882
y muerto en 1967.
Fue bendecida por el Cardenal Ilundain el 22 de septiembre
de 1929. Un sector de la crítica se ha preguntado si la advocación
que tiene es un recuerdo de Nuestra Señora del Socorro, cuya primera
advocación era la Encarnación. También se ha apuntado si
se trata de una sutileza teológica, recordándonos el paso de palio
y de Misterio cómo se efectuó la Redención de la humanidad.
El rostro es
el de una Virgen joven idealizada, con
manos finas y expresivas.
Esta
talla de Dolorosa se encuentra inmersa en lo mejor de la producción imaginera
de Castrillo Lastrucci, fechable por los años 20, en la que el artista
se ambientó en la estética del expresionismo realista, figurando
en los anales de la escultura como auténtico neobarroco.
La imagen se
encuentra inmersa en lo mejor de su producción imaginera, fechable en
el año 1929, año en que el artista, precisamente, se ambientó
en la estética del expresionismo realista, figurando en los anales de
la escultura como un auténtico neobarroco, estilo éste que, sin
duda, refleja lo mejor de nuestra imaginería, siendo muy apropiado para
expresar estados anímicos pasionales.
Esta Dolorosa, de
tez morena y delicada idealización, es típica de la producción
de Antonio Castillo. Su advocación recuerda el designio salvador de Dios.
El Padre de la Bondad no abandonó al hombre caído, sino que el
envió el Verbo Eterno, hecho carne en las entrañas de María,
entrañas que se conmueven al presenciar los sufrimientos de su Hijo,
siendo el Hijo de Dios. El "fiat" generoso de María unió
indisolublemente la Encarnación con su participación en la Pasión
redentora.
El
orfebre Fernando Marmolejo Camargo fue quien realizó la
corona de la Virgen y firmó el contrato para su ejecución
con la Hermandad en 1964, terminando su ejecución al año siguiente.
En dicho contrato dice que se ha inspirado en modelos del siglo XVI y que tendrá
cuantos requisitos sean necesarios por si un día se quiere coronar canónicamente
a la Dolorosa. Los
tres kilogramos de oro que se utilizarán en hacerla costarán 195.000
pesetas.
La
mano de obra la
calcula en 95.000 pesetas, contando la
Cruz de amatista y los
doce querubines de marfil policromado que van en la base de la ráfaga,
detalles auténticamente renacentistas, terminando ésta en 18 estrellas
de ocho puntas. Roleos,
calados y quebrados componen el canasto. De
todos ellos penden cintas y guirnaldas de flores, y en el centro sostienen el
escudo de la Hermandad.
Al igual que el
paso de palio de Nuestra Señora de las Lágrimas,
este paso que
porta la imagen de María Santísima de la Encarnación está
enclavado dentro de los llamados palios de cajón, siendo esta tipología
la más antigua de los pasos de palio, aunque dicen los que entienden
de esto, que no lo es del todo, ya que tiene unos pequeños remates en
su parte inferior que, al no ser totalmente rectos, provoca que no lo sea netamente.
El
palio es de terciopelo color rojo y está bordado con hilos de oro,
y tanto las
caídas como el techo son de diseño y realización de Juan
Manuel Rodríguez Ojeda. Se estrenó en la Semana Santa de 1931.
El centro
lo ocupa el escudo de la Hermandad que está hecho con sedas de colores.
Toda la composición gira en torno al escudo. Unos roleos se encuentran
y unen por medio de unas bridas, y de éstas y de los roleos surgen ramos
de azucenas y hojas de acanto.
En las esquinas y del encuentro de dos roleos,
nace una cesta-jarrón que soporta un estilizado ramo de hojas de acanto.
El escudo, centro y eje del techo, no es ni el primitivo ni el actual. Lo primero
que sorprende es la forma del balsón. Éste tiene un contorno curvilíneo
como los blasones suizos, y está dividido en cuatro cuarteles. En el
primer cuartel y en el cuarto está la cruz alada de San Miguel sobre
un montículo. En
el segundo y tercero, un corazón atravesado por dos flechas.
El
escudo está superado por dos alas extendidas y todo queda timbrado por
un capelo que,
aunque todo él está bordado con hilos de oro, sabemos que es episcopal
porque tiene seis borlas a cada lado. En 1986, dadas las malas condiciones en
que estaba el techo de palio fue encomendada su restauración a D.José
Guillermo Carrasquilla, quien pasó el bordado a nuevo terciopelo. Fue
terminada esta restauración el 25 de febrero de 1986. Las
caídas del palio por la parte superior son rectas y por la inferior terminan
en unos rectángulos trilobulados. El bordado tiene una composición
contínua y simétrica a partir de un eje de clara inspiración
renacentista al igual que todo el conjunto, donde sólo hay hojas de acanto
con sus flores o piñas. Las
bellotas del palio no son las originales del palio sino que se pusieron posteriormente
puesto que el diseño original no contemplaba que llevase bellotas ya
que está inspirado en el antiguo palio que tenía la Hermandad
de la Hiniesta sevillana y que se perdió en la Guerra Civil.
Sin
embargo, Juan Manuel Rodríguez Ojeda falleció el 29 de noviembre
de 1930 cuando estaba bordando el
manto, concretamente llevaba realizado parte de la cenefa. Al menos dejó
los dibujos, el conjunto y los detalles para bordar el mismo. Por
ello, los hermanos del Santo Crucifijo tuvieron que encargar su finalización
a Guillermo Carrasquilla Rodríguez (lo hicieron por contrato con su mujer
Doña Encarnación Perea el 4 de noviembre de 1940), concluyéndolo
en 1943. El
manto es de terciopelo rojo y está bordado sólo con hilos de oro.
La
composición tiene el mismo esquema que el manto del Desconsuelo: un eje
vertical divide todo el conjunto en dos partes iguales. De este eje parten líneas
curvas, y de estos trazos secundarios nacen todas las hojas de acanto, casi
único motivo de todo el conjunto. En el manto de la Encarnación,
los trazos que parten del eje son muy suaves, se curvan, entrecruzan y hacen
que la composición sea mas dinámica que en el manto del Desconsuelo.
No obstante, entre la ejecución de ambos han trasncurrido 25 años,
por tanto, en esta composición, pese a que se inicia con el mismo concepto,
se nota muchísimo la experiencia y la soltura en el trazo.
Lo que el
manto pierde en espectacularidad, lo gana en equilibrio. Carrasquilla
asimismo realizó en 1942, una
toca sobremanto realmente genial por doce mil pesetas.
De
las varias sayas que posee la Hermandad para la imagen de la Virgen, todas bordadas
en oro, sobre tisú o terciopelo, hay constancia de: una del 4 de marzo
de 1932, saya donada por José Ruiz Crespo, otra
saya es bordada por Jose Guillermo Carrasquilla de 21 de marzo de 1965.
Otra es de terciopelo celeste, bordada también por José Guillermo
Carrasquilla y donada por la camarera de la Virgen, Doña Josefa Bohórquez
Lopez de Meneses y por D. Manuel Cabrera García. También posee
otra mas actual para el camarin.
Los faldones son de terciopelo rojo. En los años 50 tuvieron unos apliques de orfebreria a juego con los respiraderos; se estrenaron en marzo de 1948. En el año 1961 se estrenaron unos nuevos faldones, y en noviembre de ese mismo año se comienzan a bordar. En la Semana Santa del 64 salieron completamente terminados. Con los hilos de oro se imitan tres broches en cada esquina, y de ellos sale una cenefa que se extiende a todo lo largo de los faldones por la parte inferior.
La
candelería, de estilo barroco, fue estrenada en 1992, aunque
realizada en 1990, y ha sido realizada en los talleres de Manuel de los Ríos
y posee 96
puntos de luz. La
que poseía anteriormente fue realizada por el jerezano Rodríguez
y se comenzó a repujar en 1940. Los candelabros de cola, se estrenaron
en el año 1949. Son de plata cofradiera y fueron repujados por Manuel
Seco Velasco. Tienen 20 puntos de luz entre los dos y las bases son copias exactas
de los floreros de metal plateado que están en altar de la Capilla del
Sagrario. Las
jarras, de plata cofradiera, se estrenaron en la Semana Santa del año
1959. En
total son dieciseis y fueron "donación de varios hermanos y
en buena parte del Hermano Mayor". Las realizó el orfebre Manuel
Rodríguez Pérez.
La
peana también la realiza Manuel Rodríguez Pérez, y se estrena
en 1958. La
imagen venera de este paso, de plata de ley, es la Virgen de la Merced,
de bastante calidad artística, en la cual las cabezas y los brazos de
los esclavos que están postrados a los pies de la Virgen son de marfil
y la de la Virgen y del Niño Jesús, son de ébano, madera
oscura. La imagen es propiedad de los herederos del Marqués de Domecq
y todos los años la ceden para que vaya en el paso. Esta
imagen tiene dos coronas iguales, una es de oro y otra de plata y no siempre
la llevan con la misma corona. El
llamador es de plata cofradiera, tiene forma de animal marino y es bastante
fantástico.
Marchas procesionales
dedicadas:
No tiene dedicada marchas.
Tiempo de paso
de la cofradía:
Unos 20 minutos.
Hermanos y Nazarenos:
Cuenta con unos 768 hermanos. Procesionan unos 280 nazarenos mas costaleros.
Túnicas:
Túnica de cola de 2´5 metros y antifaz en ruán negros y
cinturón de esparto. Color de los
cirios: Tiniebla
en el cortejo del Crucificado y blancos en el de Palio.
Altar
de Insignias: Abre
el cortejo del paso de palio la
Cruz Parroquial, con manga barroca, acompañada de dos acólitos
con ciriales. Lleva cinco estandartes marianos en
el segundo cuerpo de Cofradía: Simpecado,
se hizo el encargo en 1947,con diseño de Guillermo Carrasquilla, fue
bordado por Encarnación Perea Guisado. Fue
estrenado en la Semana Santa del año 1949. Es
de trazado a base de líneas, no basado en la hojarasca, como son los
realizados basados a partir de los que realizara Rodríguez Ojeda.
Lo acompaña
una imagen de la Inmaculada, copia de otra conocida como "La Ciegecita"
de Martínez Montañés de la catedral sevillana, realizada
en relieve, en madera policromada, por Sebastián Santos en Sevilla.
El asta se
remata con una preciosa cruz que tiene como base una repujadísima manzana.
Todo ello es de plata de ley y se estrenó este asta en 1956, siete años
despues del estandarte. Va
acompañado por 2 faroles para el Simpecado, que se
estrenaron el 30 de Marzo de 1962. Son
iguales a los de la Cruz de Guía, aunque algo mas pequeños.
Banderín
Asuncionista, de tisú de oro bordado en oro y plata. Es
cuadrado y se mantiene rígido como los guiones castrenses. Unos
motivos rocallas rodean un ánfora en donde están unas azucenas,
el fondo está salpicado de estrellas. Fue bordado por Carrasquilla.
En el remate del asta que lo porta se contempla una reproducción del
monumento de la Asunción que está en la plaza del mismo nombre,
obra del escultor Vasallo. Esta reproducción en marfil es obra de Sebastián
Rojas. Este
banderín hace referencia al dogma de que María subió a los cielos en cuerpo y alma proclamado por el papa Pío XII Detrás
del paso de palio, va el preste acompañado por sochantre,
presidiendo la cofradía. Esta costumbre sólo la conservan actualmente,
además, la herman Ademas, la Hermandad
posee 41 insignias de plata cofradiera, repujadas y cinceladas,
una de ellas está dorada, se suponen que del año 1948. 4
ciriales plateados, repujados y cincelados, del año 1951.
Otros 4 ciriales plateados, repujados y cincelados estrenados
el 23 de marzo de 1952. 4 incensiarios, terminados el dia 3
de enero de 1954. 8 dalmáticas blancas, de damasco, con
galones de oro. Se adquieren el 19 de febrero de 1956. 12
dalmaticas moradas, en terciopelo y damasco, estrenadas el 5 de
marzo de 1961. 2 ropones y atuendos de pertigueros, donación
de Manuel Cabrera García. Se estrenaron en el año 1955. 4
uniformes para los servidores de los pasos, en terciopelo rojo ribeteados
con galones de oro. Donativo de Manuel Cabrera García. Se estrenaron
el 16 de marzo de 1958. Este altar de insignias se completa con 71 cruces de
penitencia.
Referencia
histórica:
Esta Cofradía se creó el 24 de marzo de 1573, Viernes Santo, según
consta en el Capítulo tercero de sus primitivas reglas de fundación. Fue
aprobada el 31 de mayo de 1574, como consta en la famosa carta clasificatoria
de Don Felipe Haro sobre el orden de salida de las Cofradías, ante las
contínuas disputas entre ellas.
A los pocos años
de su creación, se trasladó a la parroquia de San Miguel, donde
ya se encontraba en 1590,como
consta en la escritura del 26 de febrero del mismo año, ante Juan de
Montesinos, siendo sus imágenes situadas en un altar colateral al retablo
principal. Fue creada por el gremio de los manteros, aunque poco después
se admitieron individuos de otras clases sociales, pero siempre de unas especiales
condiciones y cualidades. Prueba de estas condiciones especiales, propias de
la mentalidad del siglo XVI, es que se prohibía la entrada a los negros
y mulatos como mencionan sus Reglas en el capítulo XI. Su primitivo cortejo
realizaba estación de penitencia con las imágenes del Santo Crucifijo,
Santa María de la Encarnación y San Pedro Apóstol. Sus
primitivos cofrades o hermanos de luz llevaban la vestimenta prieta, que han
heredado los hermanos actuales, con el escudo y el capelo. Se tienen noticias
de las fiestas anuales que celebraban, con solemnes triduos, con sermones al
Santo Crucifijo, después de las fiestas a la Santa Cruz en el mes de
mayo. Se establecía la obligación de asistencia por parte de los
hermanos a los actos de la festividad de San Nicolás Tolentino, a la
bendición de los panecillos que se celebraba en el Monasterio. Esta celebración
de la festividad del célebre santo da indicios para creer que su devoción
estaría dedicada como Patrón o cotitular.
Desde
su creación se puede observar su íntima labor con la Congregación
de Agustinos, por ello en sus primitivas Reglas se reconocían tres cabezas:
la del prior del Monasterio y la de los hermanos elegidos por los votos de sus
componentes. La Hermandad realizaba cuatro reuniones de Cabildo en el año:
el Entre 1641 y 1650
se data la imagen del Santo Crucifijo de la Salud que se venera en la actualidad,
por tanto anteriormente se daba culto a otra imagen de Cristo Crucificado, de
la cual no se tienen datos.
La
labor de la Cofradía se extiende a través de los años,
hasta que en 1818 es aprobada su salida procesional por un bando de un corregidor
de Jerez, en el día de Viernes Santo a las tres de la madrugada desde
la parroquia de San Miguel.
En
el siglo XX decayó, hasta el punto de pasar casi desapercibida. Un articulo
del Diario de Jerez del día 5 de ma El
22 de septiembre de 1929, el Cardenal Ilundain bendijo
la nueva Dolorosa realizada por D.Antonio Castillo Lastrucci. Desde
la reorganización de la Hermandad hasta ese momento fue venerada como
imagen titular otra Dolorosa que nunca llegó a procesionar.
El
paso de palio de María Santísima de la Encarnación salió
por primera vez en la Semana Santa de 1930. En aquella ocasión y por
causas imponderables, casi todo fue prestado por la Hermandad de la Hiniesta,
de Sevilla. En el año 1931 ya todo o casi
todo era propiedad de la Hermandad del Santo Crucifijo.
El
día Una comisión,
que estuvo compuesta por Manuel Cabrera García, Francisco Cañete
Sánchez, Juan Huertas Rodríguez y Manuel Torreira Moreno, se ocupó
de dotar de potencias la imagen del Cristo, y en el año 1957, en la madrugada
del Viernes Santo, la imagen del Santo Crucifijo procesionaba con potencias
nuevas y de oro. Previamente fueron bendecidas
por el abad de la Colegial, don Pedro Riaño Campo.
En el año
1984 se constituyó una cuadrilla de hermanos costaleros para sacar la
imagen del Santo Crucifijo. En el paso del Santo
Crucifijo, sin añadir ni quitar nada, procesionó la titular de
la Hermandad, María Santísima de la Encarnación, en la
Procesión de Minerva de 1988 con motivo del Año Santo Mariano;
el conjunto resultó realmente magnífico
En 1998, se procedió
a la restauración de los varales del paso de palio realizado en el taller
sevillano de los Hermanos Delgado, y En el año
2004, la Hermandad debió de haber efectuado la estación de penitencia
desde su Casa de Hermandad, hecho que no ocurrió debido
a la lluvia, habiendose celebrando sus cultos en la Capilla de las Angustias,
debido al estado de la Iglesia de San Miguel.
El 29 de
octubre de 2004, José Miguel Merino tomó posesión como
hermano mayor junto la Junta de gobierno quienes dirigirán los destinos
de la hermandad durante los próximo cuatro años. José Miguel
Merino sutituye a Juan Medrano Reinoso.
Ya para
el año 2005 volvió a efectuar su salida procesional desde la Iglesia
de San Miguel.
Ha realizado un
cambio total de la recogida buscando mayor recogimiento. Esta cofradía
está considerada la expresión máxima del silencio "de negro".
Cultos:
Besapiés
al Santo Crucifijo el Miercoles de Ceniza. Besamanos
de María Santísima de la Encarnación el Primer Domingo
de Cuaresma.
Dirección:
Hermano Mayor:
Luis Cruz de Sola.
Vestidor de
la Stma.Virgen:
José Fernando Barea Fernández.
Diputado Mayor
de Gobierno:
Francisco Huertas Dominguez.
Mayordomo:
Dionisio Valencia.
Capataces:
Francisco Yesa Ruiz conducen el paso del Santo Crucifijo y Antonio Garcia Falla
el de Palio.
Costaleros:
Llevan ambos pasos 30 costaleros debajo. Son hermanos.
Acompañamiento
Músical:
No lleva. Es de riguroso silencio.
Exorno Floral
de los pasos:
Claveles rojos para el Crucificado y claveles blancos para el paso de Palio.
Estrenos 2009: Restauración del manto de salida, por ildefonso Jimenez. Arreglo y limpieza del palio, por Fernando Calderón. Restauración y plateado de candeleria y diversas piezas de orfebrerias del paso de palio.
Estrenos 2008:
Restauración y plateado de los varales del Paso de Palio y del asta del Estandarte realizados por Antonio Garcia Falla. Este año la Virgen realizara estacion con manto liso por estar llevandose
a cabo la restauracion del manto bordado.
Estrenos 2007:
Restauración
de las cantoneras de la Cruz de Guía y remate de los Guiones Asuncionista
y Mediatrix. Restauracion del armazon interior del Guión Asuncionista.
Estrenos 2006:
Restaurado
y plateado de las jarras del paso de palio y de los candelabros de cola. Nuevo
ahuecador para el manto.
Estrenos 2005:
Restauración
del águila que remata el Senatus y plateado de un juego de incensarios.
Un grupo de hermanos han donado a la Virgen de la Encarnación un rostrillo
en hilos de plata. La Hermandad del Santo Crucifijo llegará a Carrera
Oficial por Pozuelo y Letrados para subir por la Porvera y cruzar a San Juan
Grande por San Juan de Dios. Sale media hora antes y se recoje 15 minutos antes.
Estrenos 2004:
Ante
el cierre de la Iglesia de San Miguel, el dia 1 de febrero de 2004, la Hermandad
desarrolló sus cultos cuaresmales en la Capilla de Las Angustias.En cuanto
a la salida procesional en la madrugada del Viernes Santo lo hará desde
la casa de hermandad, que se levanta en la plaza León XIII. Confección
de nuevo dosel para cultos..
Estrenos
2003: Fajin
de monseñor de prelado de honor de Su Santidad El Papa. Cinturilla blanca
de la saya, de tisu bordada en oro para la Virgen.
Estrenos
2002: Nueva
orfebrería del Libro de Reglas.
Estrenos 2001:
Dos arcángeles
(San Gabriel y San Rafael) tallados y policromados, obra de Miguel Angel
Segura. Iran entrevarales. Ropones de pertiguero confeccionados por las propias
hermanas de la Cofradía. Cabezas de los faroles del simpecado, obras
de Jesús Rodríguez, quedando pendiente para el próximo
año las peanas de los mismos.
Estrenos 2000:
Restauración,
limpieza y reposición de algunas piezas del paso del Santo Crucifijo
de la Salud. Cambia el recorrido para coger en el itinerario de vuelta por la
Alameda Vieja, una vieja aspiración de esta Hermandad. Tiene en proyecto
la rehabilitación de la Casa-Hermandad, restauración del manto
de María Santísima de la Encarnación, restauración
del paso del Santo Crucifijo y la realización del paso y templete para
la custodia sacramental.
Horario 2010:
Salida del Templo:
01,30
Palquillo Alameda
Cristina Cruz: 03,35
Palquillo Alameda
Cristina Último paso: 03,55
Plaza Arenal Cruz:
04,30
Plaza Arenal Ultimo
paso: 04,50
Catedral Cruz:
05,05
Catedral Ultimo
paso: 05,25
Fuera Catedral
Cruz: 05,15
Fuera Catedral
Ultimo paso: 05,35
Entrada Cruz:
06,50
Entrada Ultimo
paso: 07,10
Itinerario 2010:
Plaza León XIII, San Miguel, San Pablo, Caballeros, Plaza del Arenal, Corredera, Plaza Estevez, Santa María, Honda, Bizcocheros,
Caracuel, Plaza de San Andrés, Rosario, Plaza Aladros (lado izquierdo), Eguiluz, Sevilla, Palquillo, CARRERA OFICIAL, Aire, Cruces, Plaza
Domecq (lado derecho), Barranco, Curtidores, Plaza Peones, Carpinteria Baja, Carmen, Sedería, Chapinería, Plaza de la Asunción,
Angostillo, Plaza de la Yerba, Consitorio, Plaza Arenal (lado izquierdo), Caballeros, San Pablo, San Miguel, Plaza Leon XIIIl.
La
orfebrería en su conjunto fue ejecutada por Eduardo Seco y su sobrino,
Manuel Seco Velasco, destacando de una manera especial los
respiraderos, realizados en 1948, que poseen un gran empaque y originalidad,
obra barroca
de composición contínua de Eduardo Seco, que, con
siete cartelas representativas ,dentro de las cuales hay sendos medallones y
en ellos, en mediorrelieve, se representan los Siete Dolores de la Virgen.
Estos son obras del sobrino y todo ello forma un conjunto vistoso. De los medallones
o cartelas penden unos adornos que rompen la horizontalidad de los respiraderos. Los varales se encargan los cuatro de las
esquinas el 15 de abril de 1942, terminandose éstos el 8 de marzo de
1943. Y el 29 de marzo de 1948 se exponen en cabildo general los ocho varales
restantes. Los cuatro de las esquinas fueron obra de Eduardo Seco y los ocho
restantes de Manuel Seco Velasco. Los varales
arrancan de un prisma de cuatro caras. En cada cara hay una hornacina y delante
hay una figura o alegoría; en las caras exteriores está un apostolado;
en las laterales, ángeles, o quizas siempre sea el Arcángel
San Gabriel (debido a que la imagen titular tiene la advocación de la
Encarnación) y la hornacina o cara interior tiene una alegoría
hecha con la cruz alada y el corazón de los Agustinos. Esta composición
solo es posible verla cuando el varal no está en el paso. A
los lados de las hornacinas hay unas complicadas pilastras que soportan un precioso
entablamento. Sobre este entablamento o remate de la base hay una cúpula,
y de esta nace el varal, que después de un ligero estrangulamiento y
un gran roleo con varias costillas, queda dividido en cuatro partes. Los nudos
o macollas no son iguales, como tampoco es igual el repujado de cada tubo o
parte del varal.
El último tubo está estriado en espiral y acaba
con un capitel; sobre él se asienta un jarrón con cuatro asas.
Estos jarrones son los remates de los varales, y el palio termina a la altura
del fuste de los jarrones.Los varales fueron restaurados en 1998 en los talleres
de los Hermanos Delgado de Sevilla.
La maniquetas se estrenaron en el año
1955 y fueron repujadas por Manuel Rodríguez Pérez y se sabe que
costaron 9.000 pesetas.
Tiene cuatro caras, la cofradía ya se había fusionado
con la Sacramental (1956) y se pretende que la peana sirva para el paso de palio
y para la carroza de la procesión de Minerva.
Cuando sirve de peana para
la Virgen, el frente es el que tiene el escudo de la Hermandad. Cuando es la
base de la Custodia, el frente será el lado opuesto, el que lleva el
escudo de la Sacramental. En
un lateral está el corazon atravesado por dos flechas (escudo de los
Agustinos) y en el otro la Cruz alada de San Miguel (emblema de la Parroquia).
Escudo:
Lo primero que
nos desconcierta es ver el escudo que adorna la portada del Libro de Reglas
y el que está bordado en la caída del dosel que sirve de fondo
al Altar de Insignias. En los dos casos el escudo es un óvalo timbrado
con un capelo episcopal (posible alusión a San Agustín, obispo
de Hipona, y a la sede donde se fundó la primitiva Hermandad del Santo
Crucifijo). El óvalo del Libro de Reglas está cortado; en la parte
superior hay un crucifijo; en la inferior un corazón atravesado por dos
flechas (el corazón con dos flechas es el escudo de los Agustinos). En
el dosel, el óvalo está partido, o sea el Crucifijo está
a la izquierda y el corazón a la derecha.
El techo del palio sabemos que lo
bordó Juan Manuel Rodríguez Ojeda y que éste murió
en el año 1930. En la gloria del techo de palio está bordado el
escudo de la Hermandad. Ahora no hay un óvalo sino un blasón de
contornos curvilíneos, así son los blasones suizos, y está
dividido en cuatro cuarteles. En el primero y en el cuarto está la Cruz
alada de San Miguel sobre un montículo. En el segundo y tercero, un corazón
atravesado por dos flechas. El escudo está superado por dos alas extendidas
y todo queda timbrado por un capelo que, aunque todo él está bordado
con hilo de oro, sabemos que es de obispo porque tiene seis borlas (el capelo
de los obispos es negro y las borlas tienen que ser de color verde).
En el año 1955 la Hermandad
del Santo Crucifijo se fusionó con la Sacramental de la Parroquia y desde
entonces la cofradía ostenta un nuevo escudo: Una cartela barroca y de
poco desarrollo enmarca un blasón francés dividido en cuatro cuarteles
y con escusón. En el primer cuartel y en el cuarto hay un cáliz
alado y encima de él está una forma. En el segundo cuartel y en
el tercero vemos el escudo que está en el techo del palio (el escudo
del palio está dividido en cuatro cuarteles: En el primero y en el cuarto
está la Cruz alada y en el segundo y tercer cuartel, el corazón
atravesado por las dos flechas). Por lo tanto, el escudo actual tiene dos cálices,
cuatro cruces aladas y cuatro corazones con flechas. Y hay más, por detras
de la cartela asoma una cruz alada y sobre ella hay un cáliz que también
tiene una forma. En total hay cinco cruces aladas, cuatro corazones con flecha
y tres cálices. En el escusón hay una tiara y dos llaves. El escudo,
al igual que el del palio está timbrado por un capelo episcopal.
Ahora bien, en el estandarte no caben
escusas de ningún tipo. Y el escudo del estandarte tiene el capelo de
color verde; luego es de arzobispo. Pero el capelo de los arzobispos tiene diez
borlas y éste sólo tiene seis...
Diputado
de Cruz de Guía,
portando la venia de paso, acompañado
por dos servidores de Cruz de Guía. Cruz
de Guía, de plata de ley, labrada a martillo por Francisco
Solís en 1869, tal y como evidencian las reiter
adas marcas que punzonan
la obra, recrea
los
esquemas
decorativos de la Platería rococó explayando a lo largo de los
cañones prismáticos de la cruz una profusa ornamentación
de flores y rocallassobre unos fondos reticulados, que constituye la recreación
de este estilo en una fecha muy tardía. Se realizó
para que en ella estuviese la imagen del Santo Crucifijo de la Salud, con unos
cuantos módulos mas. Posteriormente la Hermandad realizó una cruz
arbórea para el crucificado y esta
cruz del Cristo pasó a ser Cruz de Guía, tras ser acortada en
su altura (ahora tiene ocho módulos de altura y cada brazo está
compuesto de dos módulos y medio y el total es de 160 cms. Cada módulo
mide 28 cm. de largo, es de sección cuadrada y tiene 9 cm. de lado. Fue
restaurada en 1998 por Antonio García Falla. Está
acompañada por cuatro faroles de guía, repujados
por Eduardo Seco Imbert, en plata cofradiera. Se entregaron el 15 de febrero
de 1942. Tienen cuatro lados. En las esquinas unas enormes y bien trabajadas
costillas. El sombrerete arranca rodeado de ocho perillas que tienen forma de
jarrón. Libro
de Reglas, de plata de ley.Los
bordes de las tapas tienen una serie de molduras cinceladas; la primera es un
bocel y está decorada con una guirnalda de hojas de acanto. De las esquinas
salen unas macollas, también de hojas de acanto, y sólo dejan
libre el espacio necesario para el escudo. El escudo es el primitivo, el del
siglo XVI. Es una cartela cortada, en la parte superior hay un crucifijo; en
la inferior, un corazón atravesado por dos flechas. La cartela lleva
por timbre un capeloepiscopal.
El fondo es de terciopelo rojo, y se ve muy poco. Este libro se podría
distinguir de otros por el penacho que está en la portada; unos lambrequines
rodean el anagrama de Jesús. Fue restaurado en el 2002 por Antonio García
Falla.En la cofradía va acompañado de cuatro
nazarenos con bocinas de plata cofradiera, se supone que el orfebre
fue Seco, y se recibieron en la Hermandad el dia 23 de marzo de 1952, con paños
bordados en 1929 por Juan Manuel Rodríguez Ojeda, con el antiguo escudo
de laHermandad. En 1952 se enriquecieron esos paños con bordados de
Guillermo Carrasquilla. Senatus,
bordado en oro sobre terciopelo morado, por Carrasquilla. Fue donado por Manuel
Cabrera García. El
asta del mismo es de plata cofradiera, repujada y cincelada, con los nudetes
dorados. Está rematada
por un águila de madera dorada, donada
p
or Carrasquilla. Se estrenó el dia 19 de febrero de 1956. Estandarte
sacramental, con
un cáliz alado bordado en oro sobre terciopelo de color damasco rojo y rematado
por la cruz alada de San Miguel, acompañado de cuatro nazarenos con
palermos rojos. Estandarte
de la Hermandad, con
el escudo bordado en oro y sedas sobre terciopelo rojo. Se estrenó
el 21 de marzo de 1965.
en 1950.El
Guión Asuncionista se estrenó en 1954;Estandarte
de la Realeza de María, de terciopelo rojo.Una cenefa
bordea el estandarte; en el centro, una gran corona con imperiales bordada en
oro, con la leyenda "Beata Virgo Mater Regina".El
asta termina con otra corona, dorada, y sobre ella una cruz repujada y cincelada
como toda el asta. Se estrenó en 1958. Fue donativo del Hermano Mayor,
Don Pedro Dom
ecq Rivero.
Estandarte Mater Ecclesiae, en
terciopelo azul bordado en oro, que se hizo cuando Jerez pertenecía
a la archidiócesis Hispalense, en el 1965, debido a lo cual tiene
la imagen de busto bordada en oro y sedas de la Virgen de los Reyes, patrona
de Sevilla, dentro de una gran orla. Fue estrenado al año siguiente,
1966. Mediatrix,
de tisú bordado en oro y sedas de colores, donde aparece la Anunciación
a María, bordada la escena con las sedas, en el anverso y en
el reverso, la leyenda "Mediatrix omnium gratiarum", y con los hilos de oro,
los roleos que rodean al tisú. Tiene forma de banderola. Según
el libro de actas, se proyectó el dia 27 de abril de 1955. El
asta, cincelada y repujada, se supone que en el taller de Seco Velasco, se remata
con un Calvario de plata de ley. Las figuras en marfil (el Cristo, la Virgen
y San Juan), las talló Sebastián Santos Rojas. Se estrenó
el dia 3 de Marzo de 1957. También fue donativo del Hermano Mayor.
dad de la Viga y la Lanzada.
En ellas se cita que fue fundada en el Monasterio de Santa María de Guía,
de la Orden de San Agustín, extramuros de la ciudad, por el padre Prior
fray Pedro Clavijo y Juan Martín de Ximena, mantero; siendo sus hermanos
mayores, Juan Vázquez y Melchor García y mayordomo Antón
Martín de Ortega, todos ellos manteros y como escribano Juan Millán
Bohórquez. Al año siguiente se trasladó a la calle de Alquiladores,
cerca del Arenal.
Así como
también el comportamiento de sus hermanos, que en el caso de no ser correcto
acarrearía el destierro de ellos, como así lo prueban sus normas
en su capítulo VII.
También
es destacable el capítulo XIII de sus primitivas Reglas, ya que en él
se cita que su recorrido penitencial comenzaba a las diez de la noche, desde
la Iglesia del Monasterio de Santa María de Guía a San Salvador,
Santo Domingo, San Juan de Letrán, Santiago y a Nuestra Señora
de Gracia por la calle de Francos y por la Carpintería se volvía
al Monasterio, tomando parte del Sábado en la estación. Como es
de suponer, su recorrido se iniciaba el Viernes Santo. En cuanto al recorrido
se establecen numerosas reglas donde se acentúa el carácter y
la compostura que debían llevar sus hermanos en la estación penitencial
y las consecuencias del desacato de estas normas.
Así también
los hermanos de sangre portaban vestimenta de color blanco, con el escudo y
el clásico cinturón de San Agustín. Esta vestimenta blanca
era usada por muchas de las por entonces cofradías de la ciudad. También
es preciso dejar claro los conceptos "hermanos de luz"
que
era aquel que portaba antorchas o ceras y "hermano de sangre" los que más
propiamente iban realizando actos penitenciales o portando cruces.
Domingo de Ramos, para tratar todo lo relacionado con la próxima salida
procesional; el día de Pascua del Espíritu Santo, paradar
cuenta de los haberes; el día de Nuestra Señora de Agosto, y el
segundo día de la Pascua de Navidad. En su primitiva normativa se desarrollaba
este amplio tema de las reuniones de Cabildo y de los deberes de sus componentes.
Así como también se imponía a los hermanos la asistencia
de todos los primeros domingos de cada mes a la Santa Misa en la sede canónica.
rzo de 1929, dice: "Un grupo de personas
piadosas, congregantes, denominados los Luises, se congregaron en el mes de
julio del pasado año, en la Iglesia de San Miguel, presididos por D.Juan
Ortiz Zamudio, para reorganizar la Antigua Hermandad del Santo Crucifijo de
la Salud y Nuestra Señora de la Encarnación. El cardenal D.Eustaquio
Ilundain había accedido a su reorganización y aprobado sus Estatutos
y en la próxima Semana Santa saldrán más de 350 cofrades
con la túnica de ruán negro y se estaban constituyendo en aquel
momento los dos pasos: El del Cristo, realizado por artistas jerezanos, en los
talleres de carpintería de Pedro Domecq y Cía., yel
de la Virgen, que llevaría una magnífica peana de plata y luciría
palio, manto y zalla, bordados en una acreditada casa de Sevilla". Antes de
la aprobación de los Estatutos, firmados por el Cardenal el día
6 de marzo de 1929, se celebró el primer Quinario de Reglas, los días
27 y 28 de febrero y 1, 2 y 3 de marzo, y que fue predicado por el capellán
de la Armada D.José Llauradó Piñol. La primeraFunción
Principal de Instituto se celebró el domingo 3 de marzo de 1929, a las
11 de la mañana. El 29 de m
arzo de 1929, realizó su primera salida
tras la reorganización. En el libro de actas de la Hermandad, se reseña
la primera Junta General tras la reorganización, celebrada el lunes 1
de abril de 1929, y se señalan los nombres de los componentes de la comisión
reorganizadora: Hermano Mayor, D.Juan de Mata López de Meneses; Teniente
de Hermano Mayor: Sr. Marqués de Domecq; Mayordomo: D. José Ruiz
Crespo; Secretario: D.José de la Riva y Romero de Aragón;
Vocales: D.Severo Daza, D.Julián Ramos Catalina, D.Juan Fernández
Prieto, D.Diego Zuleta, D.Manuel Díaz Delgado, D.Salvador Martel y D.José
Peña Ra
mírez.
25 de diciembre de 1955, fiesta de la Natividad del Señor,
el entonces cura párroco Dr.D.Rafael Rodríguez González,
comunicó a la Hermandad su decisión de unir la Hermandad del Santo
Crucifijo de la Salud con la Sacramental de la Parroquia. Fueron aprobadas nuevas
Reglas en las que constaban la fusión de las dos hermandades el 5 de
octubre de 1956. Desde este año la Hermandad resultante celebra aparte
de sus cultos
penitenciales, solemnísimos cultos Eucarísticos
culminados con la procesión de corpus por las calles de la feligresía
de San Miguel.
En 1992 fue portado
el paso de Palio por hermanos costaleros por primera vez.
de la Cruz de Guía restaurada por
Antonio García Falla. En 1999 se realizó el plateado de diversas
piezas de orfebrería y la realización de la Casa-Hermandad, que
fue finalmente bendecida el dia 22 de octubre de 2004, día en que se
trasladaron las imágenes titulares para realizar cultos en ella, debido
al cierre del Templo de San Miguel, sede de la cofradía.
Observaciones:
La salida no se la puede perder. Es, prácticamente, de carácter
obligatorio... pero si no está dispuesto a permanecer en silencio más
vale que no vaya pues rompería su principal encanto. Éste es sobrecogedor,
tan solo roto por el encanto de una saeta salida de una garganta portentosa
o lanzada al aire por una promesa o favor recibido.
Hermandad Sacramental del Santo Crucifijo
de la Salud
Plaza de San Miguel, 17
Jerez de la Frontera (Cádiz)
11403
Teléfono: 956349643