EL
MAYOR DOLOR.
PRIMITIVA HERMANDAD HOSPITALARIA DEL APOSTOL SAN BARTOLOME Y COFRADIA DE NAZARENOS DE NUESTRA SEÑORA DEL MAYOR DOLOR EN EL PASO DEL ECCE-HOMO. Dos pasos.
Templo: Iglesia
Parroquial de San Dionisio. Es una magnifica muestra del mudéjar.
Construida sobre una mezquita, de la cual no hay rastro, su titulación
conmemora el día en que las tropas de Alfonso, el X de Castilla y León,
entran definitivamente en Jerez. Se sitúa en uno de los viales más
importantes de la ciudad, el que comunicaba la Puerta del Real con la de Santiago.
En ella se dan la mano el mudéjar, renacimiento y neoclásico.
Iniciada
a finales del siglo XIV, es obra fundamentalmente del XV y representa el modelo
del templo parroquial andaluz donde se combinan elementos góticos junto
con otros de tradición islámica y que lo configuran junto a San
Lucas como el edificio más representativo de la arquitectura mudéjar
jerezana.
La
fachada es de tipo basilical con hastial decorado por canes. De los tres ojos
de buey, sólo el
central es antiguo. Son muy bonitas las
dos ventanas ciegas que junto a la
portada abocinada y en un cuerpo saliente a dos aguas, le dan todo el carácter
a esta parte del templo.
El interior, de tres naves y ábside poligonal, resulta mucho más espacioso de lo que habíamos imaginado desde el exterior. Los dos primeros tramos de la cubierta son de piedra, estilo ojival, y el resto de madera; el artesonado es mudéjar; y hoy podemos contemplarlo gracias a la labor del Padre Luis Bellido. El se ocupó de la parte económica y de la artística, en la que era también experto.
El retablo mayor, auténtica joya rocalla, procede de la primitiva residencia de los jesuitas. Fue donado a esta iglesia por Carlos III. En la nave de la Epístola, está la capilla bautismal, donde acristianaron a D.Miguel Primo de Rivera. En la del Cristo de las Aguas, la imagen titular es un Cristo yacente, de un realismo muy acusado. Podemos calificarlo de escuela española. En la cabecera, el retablo que la Hermandad construyó para su Dolorosa, Nuestra Señora de la Luz, imagen magnífica del XVII, atribuida a Martínez Montañés.
Iconografía: En el paso de Misterio se representa el momento pasionista correspondiente al pasaje evangélico en que Cristo, flagelado y coronado de espinas, maltrecho por el sufrimiento, fue expuesto al pueblo por el procurador Pilatos, al objeto de que la masa humana, que era partidaria de condenarle a muerte, se sintiera apiadada por El. San Juan lo describe así: "Jesús salió afuera, con la corona de espinas y el manto de púrpura. Pilatos les dijo: ¡ Ahí teneis al hombre !". Se trata, por tanto, en esta versión dl Evangelista Juan (Capítulo 19, 5-6), de un instante pasionista intermedio, podríamos decir, entre la coronación de espinas y la Sentencia a muerte emitida por el procurador romano.
En el segundo paso,
procesiona una Dolorosa bajo palio.
Paso
de Misterio:
Cristo aparece con una clámide púrpura, en pie, con las manos
atadas por delante, la corona de espinas, de recia contextura, sobre la cabeza,
y el rostro ma
ltrecho, a causa de los golpes recibidos. En las manos lleva una
caña, símbolo de la realeza, pero que quiere expresar aquí
la burla, el oprobio y el menosprecio. Un sector de la crítica ha situado
esta talla en los años finales del siglo XVII o comienzos del XVIII (siendo
su autor desconocido), comparando estilísticamente esta imagen con la
del Señor de la Coronación de espinas de la Capilla de los Desamparados.
El Señor del Ecce Homo es una talla completa
de muchísimo porte y calidad artística. Tiene
una cabeza muy bien construida, con una expresión de dolor serena, y
una intensa belleza plástica. El cuerpo es proporcionado y la composición
es correctísima. Las manos, sujetando suavemente
la caña, símbolo de humillación, denotan las gubias
de un buen artista, concebidas con un gran sentido turgente, de intensa plasticidad,
delatando los conocimientos médicos que el anónimo escultor poseía,
ya que aparecen bien trazadas las venas, muy hinchadas, del Señor. Hay
un cierto envejecimiento de las facciones, propiciado por la nariz afilada y
la forma del rostro, bastante alargada, con mechones de pelo muy bien labrados
y una barba y bigote que ayudan a intensificar el gesto de profundo dolorque
irradia
toda la talla.
Ultimamente,
esta imagen se está atribuyendo a la escuela andaluza, en concreto a
las gubias de Pedro Roldán el Viejo, creador de toda una escuela de imaginería
en Sevilla y otras provincias. Esta atribución, quizás algo precipitada,
no nos parece feliz, porque entraña una distorsión comparativa.
Los conceptos estilísticos roldanescos no aparecen en esta imagen, por
lo que no conocemos con exactitud las razones de su atribución, por algún
sector crítico, a las gubias de Roldán o a su escuela. To
do lo
que podemos decir de esta talla, actualmente, es que esperamos encontrar, en
el futuro, algunas aportaciones
documentales que nos ayuden a encuadrarla en una estética determinada.
Fue restaurada la imagen del Señor
en el año 1950 por Manuel Jesús Domecq González y
en 1992 por Francisco Pinto, quien la fijó entonces a la peana. En el año 2008 fue restaurada por Francisco Bazan de nuevo.
La capa
fue confeccionada por las Carmelitas en el año 1964 y fue el último
trabajo que realizaron. Son notables las potencias del Señor, de
plata sobredorada, enriquecidas con enormes piedras y cabujares. Cada una tiene
en la base un enorme rubí y 12 zafiros blancos. Fueron realizadas por
los Talleres Rodríguez, de Córdoba, en el año 1960.
En el camarín tiene unas potencias de plata, obra de Seco Imbert del
año 1910.
En el tesoro de la Hermandad guardan también un cetro de plata, repujado
por tambien Seco Imbert en ese año de 1910.

En el paso d
e Misterio
aparecen también las figuras no sagradas de Pilatos
y un sayón. El
procurador romano está en el momento de presentar al pueblo a Cristo,
para mover su compasión. Un sayón,
con la lanza en la mano, le ayuda y parece que empuja a Cristo hacia la parte
delantera del paso. Tanto la figura de Pilatos como la del sayón son
anónimas, de gran expresividad y fuerte sentido histórico, y de
escuela valenciana, correspondientes sus fechas al siglo XIX.
La
canastilla fue realizada por Manuel Seco
Imbert en el año 1927, realizada en plata de ley cincelada y repujada.
No tiene calados y se adorna con unas guirnaldas de rosas y unos relieves con
alegorías de la Pasión. Cuando el paso iba cargado por fuera,
las figuras procesionaban directamente sobre esta canastilla. Posteriormente
se alargó y fue completado con plata cofradiera por Villarreal en el
año 1964. De este año son las partes de la canastilla que están
ca
ladas. La canastilla consta, pues, de dos
tramos ascendentes que van de menor a mayor. En el taller de Villarreal
se repujaron también las maniquetas enel
año 1976 y al mismo tiempo se prolongaron los respiraderos, la canastilla
y la peana que ellos habían repujado en el año 1964. Porta unos
retorcidos candelabros que ocupan casi todas
las partes en las que, originalmente, se divide este paso. Estos son diez, cuatro
van sobre la mesa del paso, uno en cada esquina,
y tienen nueve brazos cada uno, con treinta y seis puntos de luz. Sobre la canastilla
van otros cuatro, también en las esquinas; éstos sólo tienen
cinco brazos con veinte puntos de luz. Y en cada lateral de la canastilla, en
el centro, va
un candelabro de tres brazos con seispuntos
de luz entre los dos. En total suman sesenta y dos tulipas. Lleva
una imagen de Santa María de Montserrat como imagen venera.
Las dimensiones de las andas son de 224 cms. de ancho por 365 de largo y 150 de alto. Los faldones son del año 2000.
En 1996, el paso
de Misterio sacó en la parte trasera un Senatus y un pebetero con incienso.
Al año siguiente fueron eliminados del conjunto.
Paso
de Palio:
En el paso de palio se venera la talla de Nuestra
Señora del Mayor Dolor, conocida popularmente entre los jerezanos
como "El Dolor". Tradicionalmente, esta Dolorosa excepcional se ha atribuido
a las gubias del genial Martínez Montañés.
Hay una teoría,
aislada, sin embargo, que la remonta al siglo XVI. Al parecer, esta imagen fue,
en el pasado, toda de talla. Hoy día, es de candelero, por lo que sólo
podemos contemplar un rostro y unas manos. Pero con ello basta para decir que
es una obra maestra, cumbre dentro del arte cofradiero jerezano, maravillosa
por la expresión, perfecta en su dibujo y acabado.
Actualmente,
la crítica niega la paternidad de Montañés para esta excepcional
imagen. Por sus características plásticas, la
expresión de su rostro, dolorido y patético, sin esperanza,
es, sin duda, el rostro de esta Dolorosa el que mayor patetismo y sentimiento
trágico dentro de la producción imaginera mariana de Jerez
, el
gesto mirando al cielo, con los ojos muy elevados a lo alto, los labios entreabiertos,
el gran realismo, que sobrecoge y conmueve, las
manos, distintas de las de otras Dolorosas jerezanas, porque en esta Virgen
aparecen en actitud implorante, de un lado, y de ofrecimiento, por otra. Habría que
fijar la cronología de esta imagen en el siglo XVII, momento de plenitud
de la escultura andaluza, llamado el Siglo de
Oro por excelencia en la plástica.
Un
sector de la crítica afirma que, por el mov
imiento convulso y agitado
de esta talla, habría que entroncarla en el segundo tercio del siglo
XVI. Pero esto nos parece improbable, porque pensamos que el escultor que hizo
esta Dolorosa conocía los conceptos estéticos de Montañés,
los había asimilado y los había terminado adaptando a su peculiar
sensibilidad. Se ha dicho que la calidad de esta imagen está a la altura
de Montañés, lo cual es absolutamente cierto. Pero el problema
radica en que nunca, a lo largo de su recorrido artístico,
Montañés
fue tan expresivo mostrándonos el dolor, aunque este dolor fuera el de
la Madre del mismo Dios.

Tampoco,
hasta el momento, se conoce ninguna obra del artista alcalaíno en que
el dolor esté tan a flor de piel. Comparativamente, podemos fijarnos
en la imagen de la Virgen de la Estrella, de la Capilla de su advocación
en el barrio sevillano de Triana, que es una Dolorosa cotitular de una Cofradía
de Penitencia,
que se ha adjudicado a la gubia
de Montañés por el eminente historiador Don José Hernández
Díaz.

Esta atribución la hizo el citado profesor fundándose en que refleja un sentido letífico del dolor, pese a la epífora bien marcada y a la belleza de la expresión, sólo alcanzable por un gran maestro. Creemos que en esta Dolorosa sevillana no hay un patetismo arrebatado, como sí lo hay, en cambio, en la jerezana expresa dolor, sufrimiento, tragedia, todo ello proveniente de una mujer, de una madre, habiéndosela despojado de las connotaciones puramente teológicas, es decir, no como Madre de Dios, sino como madre de un hombre.
No
obstante, observando la talla con detenimiento, hemos conseguido vislumbrar
una nota, quizás no muy llamativa, que la acerca a Mont
añés:
Si nos fijamos en las manos, observamos que la izquierda
está extendida, en actitud interrogante o implorante, como si la
Virgen pidiera una explicación al Padre de lo que está sucediendo
y del por qué. En cambio, con la derech
a,
que ya no está extendida, sino ligeramente levantada, ofrece al Hijo,
es una actitud expresiva, de Corredentora, porque sabe que es Madre de Dios
y ese Dios ha de entregarse por la humanidad. Hay en esa mano derecha una actitud
letífica, sobrenatural, que no proviene de una madre a secas, sino de
la propia Madre de Dios, consciente de su misión y de la misión
encomendada a su Hijo. Sólo en este detalle, quizás insignificante
para algunos, podemos vislumbrar un rostro de Montañés. Si nos
atenemos a la evolución seguida por el maestro, podríamos llegar
a la conclusión de que esta imagen fue realizada en un momento final
en la vida del artista.
Bien pudiera ser que su autor fuera un discípulo de Montañés, que captara la magnificencia del maestro, pero que dejara atrás notas peculiares del alcalaíno, centrándose sólo en expresar el dolor vivo y patético de una madre que clama que su hijo no sea condenado a muerte.
Esta
imagen tiene en sí mism
a un sabor de trágico lirismo, una emoción
desbordada. Las manos son un prodigio en modelado.
Sea o no de Montañés, esta
mos ante la obra cumbre mariana de la
Semana Santa de Jerez. Decir el Mayor Dolor es hablar de arte, auténtico
y sentido arte, lo mejor de nuestra tierra.
Posee varias sayas bordadas. Una es de terciopelo azul con bordados en oro y composición asimétrica de grandes flores y motivos rocalla, es anónima del siglo XIX (concretamente de 1889). Tiene otra saya de de estilo isabelino y del siglo XVIII, que hace juego con un manto de camarin del mismo estilo y siglo. Tiene otras dos, ambas de terciopelo granate, con bordados en oro de los años 1902, una, y 1918, la otra. Otra saya que posee fue realizada con un traje de luces del torero Litri.
La
corona de plata
de ley sobredorada, así como las
incrustaciones con esmalte de Toledo que tiene a dos caras y que representan
los misterios del Rosario, los
Apóstoles, el escudo de España, el de la ciudad, el del Cardenal
Arzobispo, el
del Ecce-Homo y dos rosetones, es obra de Manuel Seco Imbert del año
1928 (costó por aquel entonces 6000 pesetas).
La
Virgen del Mayor Dolor lleva un puñal como símbolo de su dolor,
que merece un comentario histórico: en 1872 una dama jerezana, en cuanto
se terminó la ceremonia de su boda, ofreció a Nuestra Señora
del Mayor Dolor los complementos que lucía. Eran cinco piezas: pulsera,
sortija, broche y pendientes. Los materiales básicos, oro y platino;
engarzados, diamantes y brillantes. En 1912 Federico Rivero O'Neale mandó
confeccionar un puñal. La hoja es de cristal de roca y en la empuñadura
se colocaron todas las piezas que fueron ofrendadas por aquella dama.
Los
bordados son de una finura y de una calidad exquisita. El
palio, las
caídas del mismo y el
manto son diseño de José Tova Villalba y fueron bordados con
oro y pedrerías por Juan Manuel Rodríguez Ojeda, finalizándolo
en 1903, siguiendo un dibujo del pintor costumbrista sevillano José Toba
Villalba, para
la Virgen del Refugio de la Hermandad de San Bernardo de Sevilla. En el interior
del palio se aprovecharon los antiguos bordados del anterior palio de esa hermandad
sevillana, realizados en 1881 por Patrocinio López. El 6 de abril de
1927 la Hermandad del Mayor Dolor adquirió el conjunto de palio y manto por dieciseis mil pesetas, estrenánd
olo en Jerez en la Semana Santa de
1929. Los bordados del manto fueron pasados
a nuevo terciopelo por las Hermanas Carmelitas de la Caridad en 1966. Posee
otro del siglo pasado, de gran valor, que hoy está en desuso.
Este manto es de terciopelo azul con bordados en oro. Fue donado por el Marqués
de Alboloduy. Es un manto semilargo, estrenado en 1891. Por aquel entonces en
Jerez, todos los pasos iban cargados por fuera. Las
caídas del palio las pasó a terciopelo nuevo Esperanza Elena
Caro en 1968, y
el limpiado del techo
en 1993 corrió a cargo de José Antonio Cachero. Las
caídas, por fuera, tienen un dibujo de grandes hojas y tallos muy
finos; la composición ocupa todo el espacio de entrevarales y se va repitiendo.
En el centro
de las caídas delanteras y trasera
van escudos. Por la cara interna, las caídas tienen una
composición simétrica, el
eje del dibujo está en medio de los varales tercero y cuarto; y en el
dibujo no hay diferencias entre las manchas de las hojas y el grueso de los
tallos. El
techo tiene bordado en el centro el escudo de la Hermandad, que e
stá
superado por una enorme corona real, y rodeado por el collar de la Orden del
Toisón de Oro (único rastro visible de los antiguos propietarios
(repetimos, la Hermandad de San Bernardo de Sevilla). El resto del techo lo
ocupan unos roleos o tallos muy finos, a juego con los que tienen las caídas
por la cara exterior y que se organizan simétricamente a partir de las
mediatrices del rectángulo del techo. De estos frágiles y curvadísimos
tallos brotan enormes hojas de acanto con las puntas acabadas en espirales.
Todo queda enmarcado por un galón de oro que está a muy po
cos
centímetros del borde del techo de palio.
Manuel
Seco Imbert también realizó
en 1929 los
varales (de plata de ley) y los candelabros de cola, que tienen 20 puntos
de luz, así como la antigua candelería, cambiada en 1993. Los
varales son de plata de ley: Los
tubos son muy finos y muy cortos, están sólo cincelados y las
macollas son simples nudos, sin ningún adorno y con muy poco relieve.
Tuvieron
unos basamentos muy altos, de sección cuadrada y unidos por unos medios
puntos, con las claves hacia abajo, que parecían barandillas o contrafuertes
para sujetar los varales.
Los basamentos
actuales son del taller de "Lorenzo, Jiménez y Rueda". Los candeladros
de cola son de plata cofradiera y en ellos los brazos no caen, se mantienen
casi horizontales y sobresalen mucho del paso. Cada candelabro tiene diez tulipas
y entre ellas hay cuatro floreros de cristal, que tienen forma de trompeta y
las flores que les colocan quedan muy airosas en tan elegante soporte. Costaron
3500 pesetas cada uno. Los
respiraderos del paso, de estilo barroco, fue realizados por Lorenzo Jimenez
Rueda fueron estrenados en 1975. Son bonitos, bien dibujados,
con una composición
armónica, sin esforzar, y con los vo
lúmenes del repujado muy atrevidos.En el centro
del frontal de los respiraderos, de plata, lleva una capilla con una representación
gráfica en altorrelieve del paso de Misterio.
Terminan
con
una moldura a modo de entablamento, que
parece estar sostenido por unas columnas balaustres con los estragulamientos
muy pronunciados; de la basas cuelgan unas borlas doradas,
a juego con los bordados de los faldones.
Anteriormente poseía otros repujados por
Seco Imbert en 1928 también en plata meneses y de estilo gótico,
en los cuales tenía una barandilla curvilínea
que,a modo de contrafuerte, unía los varales. La
nueva candelería, realizada en plata cofradiera, es del año
1993, obra de Manuel de los Ríos, tiene 96 puntos de luz, quien también
realizó ese año el plateado de los varales
y de la peana de la Virgen, que fue originalmente realizada en el Taller "Lorenzo,
Jiménez y Rueda" y con el mismo estilo y repujado que el de los respiraderos
y los basamentos
de los varales. Las
jarras son veinte y fueron repujadas en el año 1970 por el mismo
Taller de "Lorenzo, Jiménez y Rueda". Tienen unas franjas con un cincelado
finísimo, que
combina muy bien con el que está decorando el entablamiento que remata
a los respiraderos. Hay
seis jarras grandes, cuatro medianas y diez pequeñas.
En el año 2000 se restauraron. El
llamador es de plata de ley, se e
strenó en 1929 y fue repujado por
Seco Imbert. El
paso lleva una imagen venera de la Virgen del Pilar.
El
paso fue restaurado en 1994. Los
faldones, de terciopelo rojo, fueron bordados por Encarnación López
en 1980. En
el delan
tero lleva el escudo de la Hermandad bordado, en
el de un lateral el escudo de Jerez y en
el otro un escudo-alegoría de San Dionisio (lleva una Mitra en el centro).
Los escudos están bordados en seda de colores y alrededor de ellos y
en sentido horizontal, se extienden unos lambrequines y unas flores que están
realizados sólo con hilos de oro. En
cada esquina hay un broche; también están bordados sólo
con hilos de oro. El motivo principal es una jarra con azucenas; cada faldón
tiene una mitad. La jarra se ve completa al colocarnos en el vértice
del ángulo que forma la esquina de la parihuela. A los lados de cada
mitad de la jarra se repiten casi los mismos lambrequines y flores que figuran
en los costados de cada escudo.
Marchas procesionales
dedicadas: "Nuestra Señora del
Mayor Dolor"
,
compuesta por Germán Alvarez Beigbeder en 1907 y "Reina del Dolor",
letra de José Pérez Raposo y música de Francisco Orellana,
que fue estrenada en el pregón de la Semana Santa de 1988. El 21 de marzo
de 1993, se estrena otra pieza musical, con título "Ecce
Homo"
,
dedicada al Señor, obra de uno de los componentes de la Banda Municipal
jerezana, Domingo Díaz Rodríguez, el cual posteriormente compuso
la marcha "Madre del Mayor Dolor"
También compuso Germán Álvarez Beigbeder en 1939 una misa cantada que se titulaba "Stabat Mater" que fue estrenada el 13 de abril de ese año en la parroquia de San Dionisio.
Tiempo de paso de la cofradía: Unos 25 minutos.
Hermanos y Nazarenos: La Hermandad consta de unos 730 hermanos aproximadamente y unos 220 nazarenos realizan estación penitencial, a los que hay que sumar los costaleros. En las dos últimas décadas, el número de hermanos ha oscilado entre los 540 y los 742, y el de nazarenos, entre los 250 y los 450.
Túnicas: Túnica y capa blancas con antifaz y cinturón de terciopelo morado
en el cortejo de Misterio. Túnica larga de cola y antifaz negros, cíngulo
de esparto y sandalias de cuero, en el del palio.
Escudo: Representa a los cuernos de la abundancia, los cuchillos de San Bartolomé,
dos delfines, dos cartelas con los atributos de San Dionisio y el corazón
traspasado y rolado con la inscripción IRIMA INTER OMNES, "la primera
entre todas", por ser la institución más antigua de la ciudad.
Sobre todo ello el escudo real.
Color de los cirios: Blancos.
Altar
de Insignias: Cruz
de Guía en madera de caoba, con ráfagas de plata,
del siglo XVII, llegó a Jerez en 1929 porcedente de la Hermandad de San
Bernardo de Sevilla; va acompañada por cuatro
faroles de Cruz de Guía, de plata cofradiera realizados por
Rodríguez en 1973; Cuatro
Banderas del Señor, en
negro con cruz morad
a, de 1950; Cruz Parroquial, con manga barroca,
acompañada por dos acólitos con ciriales; Estandarte
del Ecce Homo, parecido en forma a un Sine Labe, con
la consiguiente inscripción "Ecce Homo" que fue bordado en oro sobre
terciopelo granate por las Carmelitas en 1964; Senatus, de orfebrería de plata cofradiera, obra de Manuel Seco Velasco, de 1929; Estandarte
de la Hermandad, plegado, sobre terciopelo azul oscuro o negro,
bordado por los talleres de Sobrino de Elena Caro en 1992 y asta de plata de
ley (posee otro Estandarte de Hermandad, sin plegar, bordado por las Carmelitas
en 1949; cuatro
bocinas, procedentes también de la Hermandad de San Bernardo
con paños de terciopelo color granate, bordados por Encarnación
López en 1978; cuatro
ciriales, de plata cofradiera, obras del orfebre Manuel de los Ríos
Navarro, de 1994; tres incensarios y dos
navetas, de plata cofradiera repujada, realizada
tambien por Manuel de los Ríos Navarro en 1994.
En
el cortejo de palio, Bandera de la Virgen, de pabellón blanco con la cruz morada,
fue realizada en 1950; Sine
Labe, estandarte muy estrecho y de igual largo que la altura del
asta, en el cual, ocupando toda su longitud y con letras bordadas aparece la
frase "Sine Labe
Concepta", y que es equivalente al Simpecado que llevan todas las demás
cofradías excepto, en Jerez, ésta y la de Jesús Nazareno;
está bordado en oro sobre terciopelo azul
por las Carmelitas; Libro
de Reglas, realizado en orfebrería de plata de ley repujada
por el orfebre Emilio Landa, siendo premio Nacional de Orfebrería en
el año 1950
; Bandera
Concepcionista, con bordados en oro sobre seda color celeste por
las Carmelitas en 1930. Relicario
de San Bartolomé; cuatro
bocinas, procedentes también de la Hermandad de San Bernardo
con paños de terciopelo morado, con bordados en oro; cuatro
ciriales, realizados por Manuel de los Ríos Navarro en 1994,
en plata cofradiera; tres incensarios y dos
navetas, de plata cofradiera repujada, realizada tambien por el
mismo orfebre y año.
Además la Hermandad posee otras dos Cruces de Guía más y varios juegos de ciriales, así como dos ropones de pertiguero, confeccionados por las hermanas de la Cofradía en 1994; dos pértigas y dos medallones, de plata cofradiera, de Manuel de los Ríos Navarro (1994); doce dalmáticas realizadas en los talleres de José Antonio Cachero en 1994; otro incensario y naveta de plata meneses de 1920; otra naveta, de plata cofradiera; una campanilla de 1927; una caja portacirios, en madera tallada y dorada del 1900; una trompeta saetera, de latón con paño bordado en oro, de 1901. En cuestión de insignias, posee 70 varas lisas con las galletas fundidas; 18 varas para las Presidencias y 6 varas salomónicas para la presidencia del Libro de Reglas.
Referencia
histórica:
Cuenta la tradición que la primitiva Asociación
de San Bartolomé fue cre
ada en el hospital bajo la advocación
de este Apóstol en 1488, autorizada por el Cardenal González de
Mendoza. Se mantiene, desde su creación, ligada a los funcionamientos
de los locales hospitalarios que seencontraban situados en el antiguo Arroyo
de Curtidores o de las Cañas.
Su primer carácter
asistencial o benéfico desapareció con la reducción de
hospitales, de modo que la primitiva Cofradía creada por zurradores,
zapateros y curtidores, se acogió al nuevo ritmo de las instituciones
de esta clase, para ser una de las más importantes de la ciudad. Hermandad
y centro hospitalario permanecieron unidos hasta que se produjo la reducción
de hospitales de Jerez por orden del rey Felipe II. En el año 1590 se
reduce el hospital bajo la advocación del Apóstol San Bartolomé
con el de la Candelaria, dirigido en aquellos tiempos por el insigne Beato Juan
Pecador. El mandato de la reducción tuvo sus peculiares características,
ya que se llevó a cabo por súplica del Rey Felipe II y de éste
al Papa Pío V, que accedió a la normativa por el mejor desarrollo
de la atención hospitalaria en la ciudad. Sus pr
imitivas Reglas fueron
aprobadas el 17 de julio de 1503, por el Cardenal Hurtado de Mendoza, según
consta en la famosa carta clasificatoria de Felipe Haro y en la que se la menciona
en el puesto número uno, por orden de antigüedad.
Una vez efectuada
la reducción de hospitales, sus dependencias fueron cedidas al hospital
de la Candelaria, y la Hermandad se trasladó a la Iglesia Colegial, donde
ya se encontraba en 1611, sostenida económicamente por sus hermanos,
siendo su misión principal el culto y fomento del Santísimo Sacramento.
En la Colegiata se encontraba en 1622, cuando el Papa Gregorio XV concedió
a la primitiva Cofradía de San Bartolomé grandes indulgencias
para los hermanos y devotos, por las asistencias a diversas festividades.

Al cabo de los años se trasladó a los recintos conventuales bajo la advocación de la Virgen del Carmen, por encontrarse el gran templo jerezano en obras por los desprendimientos que sufrió la nave del Sagrario en 1680, cerrándose el templo en 1694, también por ruinas. El papa Inocencio XII concedió, en el año 1721, indulgencia plenaria por diversas asistencias y realizaciones.
Previa solicitud,
se le concedió a la Hermandad aut
orización para su traslado a
la Iglesia de San Dionisio el 3 de junio de 1738 y allí se instaló
en una Capilla lateral a la contigua denominada de la Epístola, previa
construcción del retablo a ella destinado. La construcción del
retablo se cita en el protocolo del escribano de la ciudad Juan Ponciano Argüello.
Fue realizado por Agustín de Medina y Flores (carpintero tallista) y
Francisco de Mendoza (escultor), el día 11 de junio de 1740. A partir
de este traslado, Nuestra Señora de la Luz, que era el nombre que recibía
antiguamente la advocación de la Virgen titular de esta Hermandad, empieza
a ser invocada con el título de "El Dolor" para poco después ser
"Del Mayor Dolor". En el año 1768, el Cardenal Arzobispo Francisco de
Solís, concedió cien dias de indulgencia por diversas realizaciones
religiosas y el día 22 de abril del año 1774, el Obispo de Gadara
al visitar la Parroquia, concedió cuarenta días de indulgencia
por otras realizaciones.

En 1835, la Hermandad se vio asolada por el abandono. En 1849, por la iniciativa del por entonces director espiritual del Templo, Juan García Pérez, se desarrollaron unas reuniones con algunos vecinos de las cercanías de la Iglesia y se acordó la próxima salida de la Hermandad en procesión en la tarde del Jueves Santo, que se llevó a buen fin en 1867. La aprobación de la organización de los Estatutos tuvo lugar el 18 de noviembre de 1850.
En los comienzos
del mes de mayo del año 1849, tras la celebración de la Reunión
de Cabildo, l
a mayordomía que ostentó Juan David Gordon, desde
que la familia prestara sus incondicionales ayudas a la Hermandad, pasa a manos
de su hijo Carlos Gordon y Beigbeder.
En la segunda mitad del siglo XIX y durante una de las etapas más críticas, que acaba en el último decenio de la centuria, realiza su procesión los años 1867, de 1975 a 1882 ininterumpidamente y 1886 y 1888. De manera que en el último cuarto de ese siglo su procesión en la tarde y noche del Jueves santo será un acontecimiento habitual.
Sin embargo, nada
más comenzar el siglo XX, la procesión dejará de realizarse:
la hermandad saldrá el Jueves Santo de 1901 y de 1903, y ya no organizará
otra procesión hasta 1921. Sin embargo, sí se celebraban unos
brillantísimos cultos cuaresmales saliera o no el Jueves Santo.
Organizaba
unos excelentes septenarios, en los cuales el altar de cultos se montaba
con toda clase de detalles y gran profusión de candelabro y flores, incluso
poniendo ante el Ecce Homo el balconcillo de plata para simular más la
exposición en el Pretorio de Cristo azotado y coronado de espinas. Todo
destacaba de una manera especial puesto que, como antes era preceptivo por la
Liturgia, se cubría todo el retablo del templo con el velo morado que
servía de fondo al Altar
de los Cultos. Se abarrotaba el templo de fieles.
El
Altar de Cultos era preparado por los carpinteros de Arias bajo la experta
dirección y colaboración de Juan Gavira Ribera y José Rafael
Monts García. En el centro del templo se preparaba, con los preciosos
bancos góticos que aún podemos ver cercanos al prebisterio, una especie
de "aprisco" en forma de U en el que presidían los cultos los componentes
de la Junta de Gobierno y los Cofrades de la Hermandad presididos por aquellos
hermanos mayores de los años 20 al 45, tales como: Diego Zuleta (año
25 al 29), Manuel Sierra Navarro, Ju
an Manuel González Guillén,
Iñigo Ruiz Ruiz, Luis López Carrizosa, Francisco López
Carrizosa y Pedro López Carrizosa e Izaguirre. Todos los días
al finalizar la Santa Misa del septenario y Corona Dolorosa se rezaba un responso
por los hermanos fallecidos con toda pompa acompañados los oficiantes
con palermos encendidos. El último día, que coincide siempre con
el Viernes de Dolores, se celebraba el solemne Besamanos de Nuestra Señora
del Mayor Dolor, se hacía la Función Principal de Instituto y
se salía a la calle en una procesión con el Santísimo Sacramento.
Entre los grandes predicadores de los años 30 citaremos al magistral
de la Catedral de Madrid y al gran don Rafael Sáenz de Diego.
La estética
de la hermandad en estos primeros años del XX es la heredada del último
tercio del XIX. Los pasos eran portados por mozo
s de cordel y dirigidos por
dos capataces, al estilo de la tierra.
Cuand
o
se reorganiza la hermandad y comienza a hacer procesión en el último
tercio del XIX, adquiere para el misterio una canastilla sin calado, de plata
de ley de estilo neoclásico, y compra en
1891 un Ecce Homo, un Pilatos y un soldado romano, todos de talla, de procedencia
valenciana. Para el paso de la Virgen estrenó el mismo año un
manto semilargo (para un paso cargado por fuera), de terciopelo azul y bordados
en oro, donado por el Marqués de Alboloduy,
así como una saya. El techo de este paso
de palio era una pintura de Germán Álvarez Algeciras, de 1898,
donado por Doña Encarnación Álvarez de Álvarez
(En la actualidad se conserva en colgado al final de la nave de Nuestra Señora
del Mayor Dolor en la Iglesia de San Dionisio).
En 1912, Federico
Rivero O'Neale mandó realizar un valiosísimo puñal de oro,
diamantes, brillantes y platin
o, para la Virgen, con los cinco aderezos que
una dama jerezana, el día de su boda (en 1872), ofreció a Nuestra
Señora del Mayor Dolor.
En los años
veinte recobrará la hermandad su antigua pujanza. En 1921, vuelve a salir
la corporación, ya con carácter permanente, hasta nuestros días,
a excepción del "parón" que supuso la Segunda República.
El 13 de febrero de 1921 se elige por unanimidad una nueva Junta de Gobiernopresidida
por D.Diego Zuleta y Quipo de Llano. Se acuerda dar al Septenario del Dolor
la misma solemnidad que
en años anteriores y realizar la procesión
en la tarde del Jueves Santo. Por incidentes de índole interna con los
ya entonces patronos de la hermandad, los Marqueses de Alboloduy, la hermandad
no pudo sacar ese año ni su Misterio ni sus pasos, por lo que los pidió
prestados a la Hermandad del Desconsuelo. El 12 de marzo se traslada desde la
capilla de los Remedios a San Dionisio al Señor
de la Puerta Real, que presidirá junto a la Virgen el Septenario
y saldrá en procesión el Jueves Santo
por no poder hacerlo su titular.
Años antes,
en 1917, el Lunes Santo, 2 de abril, salió en procesión de rogativas
el Señor de la Puerta Real, acto promovido por destacadas personalidades.
A esta procesión acudió en corporación el Ayuntamiento
de Jerez. Otro Ecce Homo, el
Señor de los Trabajos, salió de Santiago, el 17 de abril,
Jueves Santo de 1919, en procesión hasta la Victoria. Esto ocurría
porque un grupo destacado de hermanos de la Soledad y de otras hermandades intentaron
constituir una hermandad con el
Señor de los Trabajos como titular.
Otro acto emotivo
lo constituía la salida del Regimiento de Lanceros de Villaviciosa, a
pie y en formación, del Cuartel Fernando Primo de Rivera, el Jueves y
el Viernes Santo, para visitar diversos Sagrarios,
uno de los cuales era San Dionisio. Allí, los trescientos soldados con
traje azul y franjas encarnadas, casco y sable, se arrodillaban ante los pasos.
Por otra parte, la hermandad supo conservar en esa época (y conserva
aún hoy día) la "Trompeta Saetera",
que anunciaba diversos actos y cultos. Andrés
Fernández García, "El Cocherito", cochero de una tartana de
un antiguo prohombre de Jerez tocaba una trompeta de fabricación francesa
durante los Septenarios y la procesión del Dolor. El sonido que se oía
era una semitono de lamento como si del paso de ajusticiados se tratara. Hace
poco años volvió a recuperar la tradición un familiar descendiente
de "El Cocherito", Antonio Mancheño Pruaño, fallecido en 1998.
En
estos años, (como se ve en la imagen de 1927) la
Virgen aparece saliendo en procesión con un nuevo palio bordado y en
color claro, con la tipología de figuras. Ya entonces comienzan a
aparecer los respiraderos, basamentos y varales de plata de estilo gótico.
En la segunda mitad de los veinte, el paso de Misterio presentaba una composición
similar a la de hoy: en esos años Seco Imbert realiza los respiraderos
y un último cuerpo de la "escalinata", aunque el conjunto que
da ampliado
y terminado en 1964 por la Viuda de Villarreal.
El
6 de abril de 1927 la hermandad compró a la de San Bernardo de Sevilla
por 16.000 pesetas el palio y el manto que en 1903
bordó para la hermandad sevillana Juan Manuel Rodríguez Ojeda.
Salió por primera vez en Jerez en 1909.
El primer año en que desfila en Semana Santa la Banda Municipal de Jerez, en 1930, lo hace acompañando a la Virgen del Mayor Dolor. El precio fue de 300 pesetas. Dicho acompañamiento se ha mantenido hasta nuestros días.
La proclamación de la Segunda República supuso un paréntesis en la salida procesional de la cofradía. La hermandad decidió no salir en Semana Santa entre los años 1931 y 1936.
Como leyenda, se
contaba que en los años de la II República se daba el caso que,
al ser la Hermandad la más antigua que procesionaba y la más completa
en pasos, insignias y presidencias, era durante su desfile procesional cuando
se habían formado algunas algarabías o manifestaciones de protestas
de trabajadores del campo o de las bodegas que, la
mayoría de las veces,
terminaban en algunos encuentros entre manifestantes y policía municipal
o fuerzas del orden. Esto fue creando así una costumbre que se repetía
muy a menudo en sucesivas Estaciones de Penitencia de esta Hermandad, cuyos
cofrades cargaban por fuera los pasos. Como era casi una norma el tema de "Las
carreras del Dolor" llegó a darse el caso de que un año, trancurría
tranquilamente la procesión por la calle Larga, y estando pasando por
la calle Lancería se le cayó la bandeja a un camarero del conocido
y recordado Bar La Alianza, provocando enseguida una de las famosísimas
carreras, a veces casi "estampidas humanas", donde se corría aunque sin
saber por qué. Por los años cuarenta también provocó
una de estas carreras la caída de un caballo de los lanceros de Villaviciosa
que acompañaban a la Cofradía, abriendo paso a la Hermandad durante
su recorrido con sus roncos y acompasados toques de trompetas, al pasar por
la farmacia de la Puerta Real.
A la primera reunión
de la naciente Unión de Hermandades, celebrada el 15 de julio de 1937
en los salones de la Escuela de San José, faltó la representación
de la hermandad del Mayor Dolor, aunque posteriormente se adhirió al
acto y a las decisiones del organismo. Desde 1939, tras la instit
ución
de la Unión de Hermandades, quedaron establecidos sus horarios e itinerarios
oficiales, dentro de la instauración de una Carrera Oficial.
En
los años cuarenta y
cincuenta destacaban
en su recogida, las cruces de fuego que desde el Cabildo iluminaban el acto.
En los últimos cuarenta años se produjeron varios hechos significativos entre los que destaca la sustitución del titular de finales del siglo XIX por otra talla de Ecce Homo datada a finales del XVII o principios del XVIII.
En 1952 se coloca el azulejo de la Virgen en una de las paredes laterales de San Dionisio, en el Angostillo.
En 1983 el paso del Ecce Homo con la catedral al fondo anunció, en el cartel oficial, la Semana Santa jerezana, con una fotografía de Francisco Puente.
En 1998 se procedió
al nuevo plateado de los respiraderos del paso de palio. En 1999 se es
trenaron
nuevos faldones para el paso de Misterio y también tomo la calle Luis
Bellido en el itinerario de vuelta como homenaje a su recientemente fallecido
director espiritual.
Desde el año 2004 hasta el 2009, la Hermandad celebró sus cultos cuaresmales y efectuó su salida procesional desde la Santa Iglesia Catedral, debido a las obras de restauración de la Iglesia de San Dionisio. El dia 19 de febrero de 2010 volvieron las Sagradas Imágenes de esta Hermandad a su templo de San Dionisio.
Vicente Tena, autor del Misterio del Ecce-Homo de Jerez de la Frontera (Artículo de Antonio de la Rosa Mateos): El 1 de mayo de 1849 se reorganiza la Cofradía del Mayor Dolor de Jerez de la Frontera como Hermandad de Penitencia. Al año siguiente, con fecha de 18 de noviembre de 1850, fueron aprobados, por el Gobierno Eclesiástico, los nuevos Estatutos que habrían de regir la marcha de la hermandad.
Repetto recoge en el tomo II de la Semana Santa de Jerez y sus Cofradías, que en la segunda mitad del siglo XIX, y durante una de las etapas más críticas, que acaba en el último decenio de la centuria, realiza su procesión los años 1867, de 1875 a 1882 ininterrumpidamente, 1886 y 1888. De manera que el último cuarto de ese siglo su salida en la tarde y noche del Jueves Santo será un acontecimiento habitual.
Es a partir de 1891 cuando la hermandad presenta algunos estrenos. El Jueves Santo de ese año procesiona con la novedad del nuevo manto para la imagen de Nuestra Señora del Mayor Dolor, que fue bordado en el Establecimiento de las Preservadas por las acogidas en aquel local según El Guadalete del 27 de marzo.
Pero importante será el estreno, en el año 1892, de las imágenes para su paso de misterio. El periódico El Guadalete del 3 de abril recogía lo siguiente:
"Ayer por la tarde ha dado principio en la Iglesia de San Dionisio el solemne septenario que la Hermandad de Nuestra Señora del Mayor Dolor consagra a las imágenes a quienes rinde piadoso culto.
El reputado y elocuente orador Sr. Bermúdez Cañas, Deán de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, predicó el primero de los sermones del Septenario, todos los cuales tendrá a su cargo.
El discurso del ilustrado sacerdote, respondió a la justificada dama que goza como orador sagrado (...).
Como novedad han llamado la atención tres magníficas esculturas que se han estrenado este año, notándose en primer término una que representa a Jesús en el paso del Ecce-Homo, escultura magnífica y que al par que se nota en ella la hábil mano del artista, produce en el ánimo del que la contempla los más tiernos sentimientos de religiosa compasión, por la dulce y conmovedora expresión que revela el rostro de Jesús.
Las otras dos esculturas representan una a Pilatos y la otra a un sayón, ambas también llenas de detalles artísticos, que hacen honor al artista que las ha construido.
Según hemos oído, estas tres esculturas han sido hechas en Valencia, por encargo especial del Excmo. Sr. Marqués de Alboloduy, Hermano Mayor de esta Hermandad, que como es sabido, siempre ha mostrado el mayor entusiasmo por el culto y esplendor de ella".
Al ser una donación del Marqués a la Hermandad del Mayor Dolor, ésta no posee ninguna documentación que acredite la autoría de las imágenes.
Hace ahora algunos años, pude apreciar en el Belén situado en la Capilla del Nacimiento de la Basílica del Carmen de Jerez de la Frontera, el gran parecido existente entre uno de los pastores del mencionado Nacimiento y el Pilatos de la hermandad del Jueves Santo. El citado Belén fue encargado por el Padre Borrás y el misterio con el Niño Jesús, San José y la Virgen María son obra del madrileño Francisco Font, siendo las tallas de los pastores del escultor Vicente Tena, fechadas en el año 1905.
Al buscar datos sobre el escultor Tena, el historiador Fernando Móssig Pérez, de San Fernando, en su libro Historia de las Hermandades y Cofradías Isleñas, señala: "Muy pocos datos sabemos de Vicente Tena: ni los lugares y fechas de su nacimiento y fallecimiento, ni su segundo apellido, ni su formación artística, ni el catálogo completo de sus obras (...). Algunas investigaciones, como las del riosecano Rubio de Castro, aseguran que fue un escultor afincado en Valencia y que en 1893 vivió en la entonces denominada calle Danzas número 9 de la ciudad del Turia. Tampoco sabemos si residió siempre en esa capital. Por lo demás, el tiempo que abarca su actividad artística conocida (1893-1925) nos demuestra que debió ser coetáneo de Benlliure".
Gracias al investigador gaditano José Luis Ruiz Nieto-Guerrero, ha llegado a mis manos una tesis de la Universidad Politécnica de Valencia, de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos, realizada por Enrique Tamarit Ortega, entregada en el año 1987 y titulada Elementos Plásticos, Socioeconómicos e Ideológicos en la imaginería religiosa de la ciudad de Valencia, 1939-1965.
Se puede certificar que la autoría del misterio del Ecce-Homo de Jerez de la Frontera es obra de Vicente Tena, ya que en ella se encuentra reproducido el catálogo ilustrado del citado escultor, y aunque no está fechado, debe datar de la primera o segunda década del siglo XX, y lo componen 40 páginas.
El mencionado catálogo comienza con una curiosa fotografía de una vista del taller de Vicente Tena, con más de una veintena de hombres entre oficiales y aprendices. Le sigue una detallada tarifa de precios, dividida en imágenes esculpidas en madera; imágenes para vestir; Crucifijos esculpidos en madera; Niños con ropajes tallados, desnudos para vestir o con alas para nubes; cabezas de serafines, y termina con el precio de los embalajes, todo ello dividido por dimensiones en centímetros y clases, pudiendo ser de 2ª, 1ª o "extra". Sigue con diversos apartados como: condiciones y aclaraciones importantes; secciones de coronas; pelucas de seda; tulipas; talla y adorno, y termina con la sección de escultura. Llegados a esta última sección, se puede comprobar la cantidad de tallas, entre las que no faltan Crucificados, Misterios, Niños Jesús, Santos, Ángeles, etcétera.
Entre las innumerables instantáneas, aparece el Misterio de los Azotes de la vecina localidad de San Fernando, fechado en 1893. Pero llegados a la página 38, aparece una fotografía, posiblemente en el taller antes de ser enviada a su comprador, donde se puede apreciar, sin ningún tipo de dudas, el Misterio del Ecce-Homo que recibe culto en Jerez de la Frontera con la anotación "n.º 273.- (Pilatos) Ecce-Homo".
Si hacemos una descripción iconográfica del misterio, éste se basa en el Evangelio de San Juan (Jn, 19, 4). Está compuesto por el Señor del Ecce-Homo de pie, situado en primer término, la interpretación de la cabeza es con corona de espinas sobrepuesta e inclinada hacia el lado derecho, en actitud maniatado. La imagen lleva entre sus manos una caña y manto sobre sus hombros. Detrás, a su derecha, aparece Poncio Pilatos, que lo presenta al pueblo señalándolo con su diestra, y a su izquierda la figura de un soldado romano que lleva en su mano izquierda una lanza, y en esa misma muñeca lleva atada la cuerda con la que sujeta a Jesús, mientras con la mano derecha golpea al Reo. Las tres imágenes del misterio son todas de talla completa.
Hay que puntualizar que, actualmente, la imagen del Ecce-Homo que realiza su salida el Jueves Santo es una talla que data del siglo XVII o principios del XVIII. La imagen del Ecce-Homo obra de Vicente Tena, adquirida en 1892, procesionó hasta 1963 y fue restaurada por Manuel Jesús Domecq González en 1950. En la actualidad se encuentra en la sacristía de la Iglesia de San Dionisio. (Artículo publicado en Diario de Jerez (13/01/09).
Observaciones: Esta Hermandad es muy bonita en su itinerario hacia la Carrera Oficial, así como en su salida, con sones de trompeta saetera y Nuestra Señora del Mayor Dolor saliendo entre naranjos.
La trompeta saetera
sesolía oír antaño en las estaciones de penitencia de las
hermandades de Jesús Nazareno, el Santísimo Cristo de la Expiración
y en la Hermandad del Mayor Dolor. "El cocherito" apodaban a aquel hombre que
por los años cuarenta tocaba esta trompeta que es de fabricación
francesa y se llamaba Andrés, quien por ser cochero de una tartana de
un antiguo jerezano, ya fallecido, se le solía nombrar como Andrés
"el cocherito".
En los septenarios
o quinarios de estas hermandades y ahora solamente durante el septenario de
la Hermandad del Mayor Dolor y su salida procesional, se suele oír tocar
esta trompeta saetera a Antonio Mancheño Pruaño, descendiente
familiar de aquel "Cocherito". Con ella consigue los semitonos del aviso o anuncio
del paso de un ajusticiado por las calles de Jerusalen que va condenado a morir
en la cruz.
Los cortejos de misterio y palio tienen túnicas diferentes. El cinturón de esparto se conserva en los nazarenos de negro como reminiscencia de la antigua túnica de cola.
Cultos: Los cultos y actividades corporativas anuales se han centrado en las Coronas Dolorosas todos los viernes del año, en la Novena de Ánimas en la primera semana de noviembre, el tradicional Septenario en la cuarta semana de Cuaresma, Besapiés al Señor del Ecce-Homo el cuarto domingo de Cuaresma y Besamanos a la Virgen del Mayor Dolor el Viernes de Dolores. Misa el día de San Bartolomé (24 de agosto), Misa de los Misterios Gloriosos el 15 de septiembre y Novena de Animas. A todo ello se añaden los retiros y convivencias mensiales, ciclos de conferencias y proyecciones audiovisuales.
Dirección:
Hermandad de Nuestra Señora
del Mayor Dolor
Plaza Asunción, s/n
Jerez de la Frontera (Cádiz)
11403
Teléfono: 956331351
Hermano Mayor: Francisco Rivelot Garcia de Polavieja.
Vestidor de las Imágenes: Manuel González Monroy.
Diputado Mayor de Gobierno: Joaquin Puerto Orellana.
Capataces 2010: Ildefonso Oñate dirige el paso de Misterio y Jaime Gutierrez el de Nuestra Señora del Mayor Dolor.
Capataces 2009: Ildefonso Oñate dirige el paso de Misterio y José Manuel Perdigones López el de Nuestra Señora del Mayor Dolor.
Capataces hasta 2008: Pablo Ruiz-Verdejo García dirige el paso de Misterio y José Manuel Perdigones López el de Nuestra Señora del Mayor Dolor.
Costaleros: Portan el paso del Ecce Homo 30 costaleros mientras que 35 lo hacen en el de Palio. En los años ochenta ya se había consolidado una cuadrilla de hermanos costaleros para el paso del Señor. La de la Virgen se organiza en 1984.
Acompañamiento Musical 2010: Tras el paso de Misterio del Ecce Homo, los acordes de la Banda de Cornetas y Tambores de la Agrupación Musical San Juan y Banda de Música Gailin de Puerto Serrano (Cadiz) tras el paso de Palio.
Acompañamiento Musical 2009 y 2008: Tras el paso de Misterio del Ecce Homo, los acordes de la Banda de Cornetas y Tambores de la Agrupación Musical San Juan y la Banda de Música Acordes de Jerez tras el paso de Palio.
Acompañamiento Musical 2007 a 2004: Tras el paso de Misterio del Ecce Homo, los acordes de la Banda de Cornetas y Tambores de la Agrupación Musical San Juan y la Banda de Música de María Santísima del Desconsuelo tras el paso de Palio.
Exorno Floral de los pasos: Claveles rojos color sangre de toro y rosas rojas y helechos en el paso del Ecce Homo y claveles blancos y en la delantera rosas blancas y frefias, para el paso de Palio. El exorno lo realizan los hermanos Ruiz-Berdejo, Joaquin Puerto y ayudantes.
Estrenos 2010: Restauración de la imagen de Pilatos, por Ressur. Vuelve a salir de su Sede Canónica, la Iglesia Parroquial de San Dionisio.
Estrenos 2009: Restauración de la imagen del Señor, por Francisco Bazan.
Estrenos 2008: Restauración y pasado a nuevo terciopelo del Techo de Palio realizada en el taller ecijano de Jesús Rosado.
Estrenos 2007: Plateado de los respiraderos de los pasos. Tunicas para nazarenos del cortejo del Señor. Al final no podra presentar la restauración del Techo de Palio que continua realizandose en el el taller ecijano de Jesús Rosado por lo que volvera a tener el techo liso del palio.
Estrenos 2006: Recuperación antigua Cruz de Guia en Rocalla dorada. Restauración de la saya de la Virgen, de estilo isabelino y del siglo XVIII, en los Talleres de Jesús Rosado Borja en Écija. Hace juego con el manto azul de camarín que tambien posee.
Estrenos 2005: Arreglo de los varales del paso de palio, ya que las cañas de los mismos estaban dañadas. Se ha cambiado la sujeccion de los mismos. También se estrenan diez túnicas nuevas. Por segundo año consecutivo y por las obras de restauración de San Dionisio, celebrará sus Cultos y realizará la Estación de Penitencia desde la Catedral,saliendo este año un cuarto de hora antes que el año pasado.
Estrenos 2004: San Dionisio no podrá abrir sus puertas para Cuaresma y Semana Santa, por lo que la Hermandad celebró sus cultos cuaresmales en la Capilla de Los Remedios y hará la salida del Jueves Santo desde la Catedral. El recorrido de ida el Jueves Santo sería Reducto, Alameda Vieja, Pozuelo, Letrados, Asunción, Padre Luis Bellido y Tornería. No se conocen mas estrenos.
Estrenos 2003: Nuevo rostrillo para Nuestra Señora del Mayor Dolor.
Estrenos 2002: Restauración de la Cruz de Guía y los cuatro Faroles de Guía.
Estrenos 2000: Restauración de la imagen de la Virgen por Mari Paz Barbero. Estreno de los faldones del Paso del Ecce Homo, donado por un grupo de hermanos, y restauración y plateado de las ánforas del Paso de Palio en los talleres de Orfebrería San Francisco de Sanlúcar de Barrameda.
Horario 2010:
Salida del Templo: 19,30
Palquillo Alameda Cristina Cruz: 20,55
Palquillo Alameda Cristina Último paso: 21,25
Presidencia Cruz: 21,55
Presidencia Ultimo paso: 22,25
Catedral Cruz: 22,30
Catedral Ultimo paso: 23,00
Fuera Catedral Cruz: 22,40
Fuera Catedral Ultimo paso: 23,10
Entrada Cruz: 01,00
Entrada Ultimo paso: 01,30
Itinerario 2010: Doctor Revuelta y Montiel, Plaza de la Asunción, Padre Luis Bellido, Plaza Plateros, Plaza Santo Ángel, Tornería, Plaza Rafael Rivero, Puerta de Sevilla, Alameda Cristina (lado izquierdo), San Juan Grande, Sevilla, Palquillo, CARRERA OFICIAL, Aire, Cruces, Plaza Domecq (lado izquierdo), Barranco, Curtidores, Plaza Peones, Carpintería Baja, Carmen, Chapinería, Plaza de la Asunción, Doctor Revuelta y Montiel.