LA
VIGA.
ANTIGUA
Y FERVOROSA HERMANDAD Y COFRADÍA DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA VIGA, NUESTRO SEÑOR
SAN SALVADOR Y NUESTRA SEÑORA DEL SOCORRO. Dos pasos.
Templo: Santa
Iglesia Catedral.
Se encuentra elevándose sobre la Plaza del Arroyo, es parroquia del Salvador,
construida sobre una mezquita. Es la segunda de las fundadas en Jerez por Alfonso
X el Sabio. La primera es la de Santa Maria del Real del Alcázar jerezano.Dependiente desde
un principio de la Archidiócesis de Sevilla, siempre reivindicó
Jerez ser sede catedralicia, lo que fue concedido en 1980 mediante Bula por
el Papa Juan Pablo II. 
El templo actual, que se construyó al quedar en ruinas uno anterior, abrió sus puertas al culto en 1778, una vez concluido lo fundamental de la obra.
De cinco naves más crucero que forman una cruz latina, se ilumina con cuarenta ventanales.
De estructura gótica tiene impresionantes elementos barrocos y neoclásicos.
Como cabecera de la nave del Evangelio, está el joyero del Cristo de la Viga, un retablo dorado, rocalla, con estípites y cobijado bajo un pabellón de saco encolado, colocado ahí en 1778 por Jacome Baccaro. Puede que fuera retablo mayor de la Iglesia, durante el tiempo en que se usó sólo la primera parte.
Iconografía: En el paso de Misterio, Cristo Crucificado. En el segundo paso, Dolorosa bajo
palio.
Paso
de Misterio:
La imagen del Santísimo Cristo de la Viga,
impresionante y austera, es la más antigua de los Crucificados jerezanos.
También es la talla más antigua de toda la imaginería procesional
jerezana. Respecto a la fecha en que pudo ser realizado se han barajado diversas
teorías. Un sector de la crítica lo sitúa en los finales
del siglo XIII o comienzos del XIV. Otro sector afirma que se trata de una talla
de los últimos momentos del Gótico, con lo cual se está
descartando, implícitamente, la teoría de la crítica anteriormente
citada. Según otros estudios se le sitúa en el siglo XVI.
Por
sus características, podemos decir que es realmente un Crucificado que
contrasta de modo palpable con el resto de los Cristos jerezanos.
El Cristo
de la Viga, de estilo gótico, que nosotros situamos en el siglo XV, es,
en efecto, un hombre crucificado, pero que conserva aún muchos rasgos
del Cristo-Dios de la época románica. Recordemos, en este sentido,
que el Cristo románico se caracterizaba por ser un Crucificado en majestad,
generalmente vestido, salvo excepciones que se dieron siempre fuera de Cataluña.
La imagen tiene la cabeza caída.
Los
ojos entreabiertos. La piel de los pómulos, desgarrada. Sangre coagulada
e hilillos que siguen manando por las cinco llagas. Todo esto es la imagen del
Hombre, el Cristo gótico, que se convulsiona de dolor y le pide al Padre
que, si es posible, aparte de El ese cáliz de amargura. La
anatomía, más sentimental que descriptiva, apenas esbozada o muy
estilizada, acentúa su carácter de talla medieval. Si analizamos
la posición del cuerpo nos encontramos con una obra casi simétrica,
reposada. Los brazos horizontales, paralelos al travesaño de la cruz,
le dan a la composición una serenidad muy renacentista.
En el 2000, el Cristo de la Viga
fue restaurado por Enrique Ortega Ortega y Rosa Cabello.
El Cristo fue retocado
en 1807 por Jacome Baccaro, realizandole también un nuevo sudario y lo
repolicromó entero. Está clavado sobre una cruz plana, que es
símbolo de la cruz idealizada, o cruz trono, propia de épocas
más idealistas como el Renacimiento o el Románico. La cruz es
de bocapí, forrada de ébano y lacada
con un lacado filipino perfectamente bruñido, parece cristal,y
las cantoneras y el
INRI, de plata, son de estilo gótico (obras éstas de Emilio
Landa). La cruz fue realizada por los hermanos Juan y Abelardo Buzón.
Se estrenó en 1959. Las potencias fueron realizadas en plata de ley del
siglo XVIII. La
corona también es de plata, aunque moderna; la labró Villarreal
en el año 1967, para
sustituir a la antigua, también de plata
de ley, que por su excesivo peso dañaba la imagen. En
el 2001, un grupo de hermanos ha regalado un nuevo juego de potencias para la
imagen del Santísimo Cristo, trabajo que ha sido realizado por el orífice
jerezano Manuel García. Estas potencias tratan de reservar para la salida
las originales del Cristo.
El
paso originariamente
se hizo para el Santo Crucifijo de la Salud y es
de madera tallada de caoba de Brasil, de estilo neoplateresco, de líneas
rectas. Los respiraderos son unas franjas rectilíneas en los cuales
unas gruesas molduras los dividen en varios paños; en la canastilla los
paños quedan enmarcados por unos peinazos que alojan dos pilastras cada
uno. El fondo de todos los paños lo ocupan unos adornos muy simétricos,
bien compuestos y de suaves curvas.
La canastilla termina con una crestería que acentúa la verticalidad
de las pilastras. La iluminación consta de cuatro hachones, sobre portahachones
de ukola, realizados en los talleres de Buzón,
tallados
por Francisco Pinto, estrenados en 1960, llevando apliques de orfebrería
plateada, aunque antiguamente lucía cuatro
grandes faroles de hojalata pintada de negro.
En la parte delantera
de la canastilla tiene un gran medallón de plata repujada en el que figura
el escudo de la Hermandad. Fue realizado entre 1928, como hemos dicho, para
la Cofradía del
Santo Crucifijo, siendo adquirido por la Hermandad de
la Viga en 1947 por doce mil pesetas. La carpintería del paso fue realizada
por José y Juan Asencio Vivero, estando a cargo de los hermanos Cintado
la talla del mismo. Los lacados son de Juan Barbero y Francisco Ortega, hechos
a muñequilla. Tiene la parihuela, de perfiles de aluminio, las siguientes dimensiones:
216 cms. de ancho por 342 de largo y 146 de alto.
Los faldones fueron
confeccionados en terciopelo púrpura y llevan unos magníficos
broches bordados en oro y con unos toques de color producidos por pequeñas
piedras. En el faldón
delantero va bordado el escudo de la Hermandad y fueron bordados por las
Carmelitas.
Paso
de Palio:
La imagen de Nuestra Señora del Socorro,
es una bella imagen procesional del siglo XVI, que tiene la particularidad de
ser, además de titular de su Hermandad, copatrona de la ciudad, con gran
fama de ser una imagen milagrosa.
Esta imagen era antiguamente de gloria y se
trasformó posteriormente en Dolorosa, lo cual se puede observar en la
sensación de dulzura que produce.
De
esta Virgen destacamos que el rostro es ligeramente inferior al de tamaño
natural. Tiene unos ojos grandes y tristes, que no son de cristal sino de cascarilla,
cejas finas, nariz recta y boca de gran plasticidad. La barbilla es redondeada.
Se trata de una Virgen Madre, pero no anciana, desde luego, ya que hay un cierto
aspecto juvenil en el rostro que la configura con una gran ternura en la expresión
y una intensa delicadeza y elegancia en las facciones. Las manos están
talladas a base de un exquisito modelado, siendo finas y expresivas, portando
la derecha un pañuelo para enjugar el llanto. 
La
primitiva talla de la Virgen se encontraba situada en un Altar de la Pila Bautismal,
totalmente olvidada. Un grupo de jovenes cofrades logran consolidar, por los
años 70, la advocación de la Virgen , organizando una serie de
actos en 1972. Cuenta la leyenda que el título de Socorro se le dió
a esta imagen porque socorría en todo a la ciudad y a sus gentes cuando
lo necesitaban.
Las atribuciones de actos milagrosos a esta imagen se suceden
a gran escala, sobrepasando incluso las fronteras de los siglos XVIII y XIX.
La primera salida procesional de la Virgen se realizó en 1975, al objeto de que Jerez recordara las viejas promesas, rogativas y gracias a la Señora.
La
talla de la Virgen del Socorro es muy antigua. Parece que es fechable hacia
el siglo XVI. Se cree que, hasta fines de ese siglo, se encontraba en la Capilla
de San Ildefonso, en la calle del mismo nombre. Gracias a este dato, es más
fácil realizar la cronología de esta imagen. En sus inicios, fue
una imagen de advocación gloriosa, de candelero. Desde 1610 es Copatrona
de Jerez, por unanimidad manifiesta de la ciudad, que le votó solemnes
fiestas. Fue en la Parroquia de San Miguel , y ya convertida en Dolorosa,
cuando
hizo su salida procesional en el cortejo de la Hermandad del Santo Crucifijo
de la Salud. La imagen se encontraba en 1817 en la Iglesia de San Agustín,
tal como puede deducirse de un acuerdo municipal del 18 de octubre de ese año.
Fue en 1917, al derribarse la Iglesia, cuando la imagen se llevó a la
Catedral. Entre las joyas que porta la imagen lleva en el lado izquierdo del
rostrillo una molía de oro.
El
paso fue adquirido en el año 1975 a la Hermandad del Santo Entie
rro de
Rota. Destacar los
remates de los varales en su parte superior; se trata de una especie de anforitas
de cuyo interior salen unos artísticos y cincelados ramitos de flores
que le dan una auténtica gracia al conjunto. El paso lleva
125 puntos de luz en su candelería, realizada en 1972 y 18 en sus
candelabros de cola, que fueron comprados en 1975 a la Hermandad del Santo Entierro
de Rota, así como respiraderos,
peana y jarras,
suponiéndose que se labraron alrededor del año 1957, que fue cuando
se hizo el paso. Las tulipas de los candelabros de cola están rematadas
por un aro repujado. Los
respiraderos del paso de palio son obra de Jesús Domínguez
realizados en 1957. Son una gran franja dividida en paños rectangulares
por unas pilastras que tienen por capitel la cabeza de un ángel,
y se apean sobre unas ménsulas que rompen la monotonía de las
molduras que enmarcan los paños.
En el centro de cada paño hay
un tondo; en su interior, y en bajorrelieve, muy bien compuestos, están
los atributos de la Pasión. En 1999 se restauraron y volvieron a platearse. La peana, está
diseñada en talud y con grandes hojas de acanto con mucho relieve. Las
jarras
tienen gallones cincelados en las panzas y palmetas en los cuellos y en las
bases. Son
dieciseis.
La candelería
es de alpaca plateada, de serie, modelo "caritas" y fue anteriormente de
la Hermandad de las Cinco Llagas. Los varales son de plata cofradiera, realizados
por el orfebre Luis Santos. Los
basamentos se adornan con unos roleos en ese que amplian y, ópticamente,
le dan más estabilidad a los varales. Las macollas del centro también
se adornan con unos roleos tan fantásticos como las jarras con azucenas
que los rematan. La
imagen venera de San Juan Grande es de plata de ley y se realizó
con la reconversión de la plata que se utiliza en las radiografías
del Sanatorio de Santa Rosalía, donada por los Hermanos Hospitalarios
de San Juan de Dios. Este Beato es patrono de nuestra Diócesis por privilegio
especial de la Santa Sede, aun cuando fue beato, o sea, sin estar todavía
canonizado. Esta imagen mide 45 cms de altura y pesa 1500 gramos. Fue labrada
en el Taller Viuda de Villarreal en el año 1984. Entre el quinto y sexto
varal y delante de cada candelabro, figura un farol de plata de ley que pertenecen
al Cabildo Catedral.
La
corona, de plata sobredorada, es obra de Manuel Seco Velasco, r
ealizada
en 1972. Es corona cerrada, de canasto bajo y ráfaga muy tupida; en el centro del
canasto, dentro de una medalla, está el escudo de la Hermandad, en la
ráfaga hay otras dos medallas, de oro, con las imágenes de la
Virgen de la Merced, Patrona de la Ciudad, y la Virgen de Consolación,
Copatrona. Es de las pocas en Jerez que
conservan el perímetro entero
del canasto y la cruz se inserta en éste,.
La
toca sobremanto es de malla de hilos de oro con bordados en oro y sedas de colores
según diseño de José Ramón Fernández Lira
y fue realizada por Pedro Ramírez Pazos en 1989, que posteriormente también
bordó el techo de palio en 1990. El manto no va ajustado a la cintura
y la saya de la Virgen sino que va completamente
suelto al igual que ocurre con la Virgen de las Lágrimas y la de Gracia
y Esperanza, va sin bordar, en terciopelo rojo de 1987. La blonda de oro es
del manto anterior que se estrenó en el año 1972. Tiene cuatro
sayas: una de terciopelo color azul, con bordados
anónimos en oro; es del siglo XIX que es la que habitualmente se le coloca
para procesionar.
Otra,
de terciopelo color hueso y bordados de apliques de tisú de oro y sedas
de colores, fue bordada por un grupo de hermanos bajo la dirección de
Pedro Ramírez Pazos, bendiciéndose el 8 de diciembre de 1988 y
que se le coloca a la imagen en la ceremonia de Besamanos y el día de
la Inmaculada Concepción. Tiene también un conjunto de saya y
manto de terciopelo negro, con bordados y apliques de oro, confeccionada por
un grupo de hermanos dirigidos por Pedro Ramírez Pazos. Se bendijo el
6 de agosto de 1991. Se le coloca a la imagen para el Quinario y el mes de noviembre.
Finalmente posee otra saya, de terciopelo rojo, bordada y donada por un hermano
como agradecimiento a la curación de su padre,
que
estuvo a punto de morir y que se considera en la Hermandad como un ex-voto.
Se estrenó el 6 de agosto de 1994. En
el 2001, la
peana de la Virgen del Socorro fue restaurada y plateada en el taller de
Orfebrería San Francisco de Sanlúcar de Barrameda. En
el 2000 se procedió al plateado de jarras
del paso de Palio. Lleva
el fajín del anterior Obispo de Jerez, Rafael Bellido Caro, q.e.p.d.
Las
caídas del palio , de estilo sevillano, se comenzaron a bordar en 1985 por los propios jovenes
de la Hermandad, según diseño y dirección de Pedro Ramírez
Pazos. Están bordadas (en realidad son apliques) la parte superior sobre
terciopelo rojo y el resto, sobre malla o rejillas de color rojo y se rematan
con unos enormes flecos de pasamanería. El dibujo, muy profuso y con
los elementos muy unidos, da sensación de antiguo y de gran riqueza.
En el techo del palio,
de terciopelo rojo, lleva cinco medallones de plata cofradiera que representan,
en la "gloria", El
Salvador (titular de la Hermandad y de la Catedral), la
Virgen de la Merced (Patrona de la Ciudad), la
Virgen de Consolación (Copatrona), San
Juan Grande (Patrono de la Diócesis) y San
Dionisio (Patrono de Jerez), todos ellos repujados y policromados, obras
de Luis Jiménez González, estrenados en 1978.
El
bordado de dicho techo se comenzó en el verano de 1989 y se estrenó
en 1991, respetando muy bien la distribución de los medallones. En 1992
se estrenó el acabado del interior de las caídas. Los faldones
son de terciopelo rojo y tienen
un estrecho faldoncillo. En
el faldón frontal lleva un medallón central con el lema "La Cruz
está firme mientras el mundo se tambalea". fue estrenado en 1993,
obra del grupo joven de la Hermandad.
La saya tiene bordados anónimos del siglo XIX. En el 2000 la Virgen del Socorro estrenó un rosario en plata cordobesa, como agradecimiento de una devota, así como un nuevo rostrillo y un pañuelo.
Marchas procesionales
dedicadas: Las marchas "Cristo de la
Viga"
y "Virgen del Socorro", de Francisco Orellana Gómez, director
de la Banda Municipal de Jerez, estrenada ésta en 1992.
Tiempo de paso de la cofradía: Unos 20 minutos aproximadamente.
Hermanos y Nazarenos: Tiene unos 430 hermanos de los cuales realizan el recorrido penitencial unos 210 nazarenos.
Túnicas: Túnica y antifaz de color negro, con botonadura de color púrpura
al igual que la capa (donde lleva el escudo bordado en oro de la Hermandad) y
el fajín, siendo éstos de raso. Llevan guantes negros.
Escudo: El escudo está compuesto por dos cartelas barrocas cuyos ejes se unen
en la parte inferior. Entre las cartelas, dominándolas, sobresale una
cruz plana con resplandor y cantoneras. La primera cartela contiene el escudo
del Cabildo Catedralicio y la segunda, el de Jerez.
Color de los cirios: Tiniebla para el cortejo del Cristo y blancos para el del Paso de Palio.
Altar
de Insignias: Cruz
de guía,
realizada por los Hermanos Buzón en
madera barnizada, en bocapí, forrada de ébano y lacada, con perfiles,
cantoneras e INRI en plata de ley repujada por Emilio Landa, llevando en la
cruceta el escudo de la Hermandad y de 278 centímetros de alta por
153 de ancha, estrenándose en 1953, va acompañada de dos
faroles de cruz de guía, obra éstos del orfebre jerezano
Manuel Rodríguez, que fueron
realizados en principio en número de seis para la Hermandad de la Piedad,
que
debido a la amistad existente entre ambas Cofradías, le fueron regalados
a la misma dos de ellos, precedida del diputado de Cruz de Guia, portando la correspondiente venia de paso. Son de plata cofradiera,
de estilo gótico y la chimenea es una torrecilla rematada por
un chapitel; el asta es lisa; Bandera
del Señor, en negro con la cruz en color morado cardenalicio,
realizada por las hermanas de la Cofradía y asta de plata cofradiera
estrenada ésta en el año 2000 y realizada por Orfebreria San Francisco, de Sanlucar de Barrameda (la anterior asta fue ejecutada por Manuel de los Santos); Libro
de Reglas, encuadernado
en terciopelo púrpura con el escudo de la Hermandad en el centro y las cantoneras
y el broche en orfebrería de plata de ley, repujada por Emilio Landa,
siendo donado por el doctor Romero Palomo; dos
bocinas, en plata cofradiera, obra repujada por Manuel de los Rios
Navarro, con un paño que lleva el escudo de la Hermandad bordado sobre
terciopelo de Lyon, con unos flecos antiguos donados por el padre José
Luis Repetto Betes y bordados por las hermanas de la Cofradía, estrenándose
en la Semana Santa de 1979.
El cortejo de palio comienza con la Cruz Parroquial, acompañada por dos acólitos con ciriales; Bandera
de la Virgen, de pabellón color blanco con cruz celeste,
confeccionada por las hermanas de la Cofradía y asta realizada de nuevo en el año 2000 en plata cofradiera por Orfebreria San Francisco, de Sanlucar de Barrameda (la anterior fue realizada por Manuel
de los Santos en plata cofradiera); Simpecado, de líneas
clásicas, bordado por Rosario Santano, con una Inmaculada de orfebrería, y que fue donado por Rafael
Barea Fernández en el 1976, y asta de plata cofradiera, obra de Luis Santos, siendo acompañado por
dos
faroles de respeto (en
el año 2000 se procedió al plateado de las varas y asta del Simpecado por Orfebreria San Francisco, de Sanlucar de Barrameda) ; Estandarte
de la Hermandad, que
recoge el escudo del Cabildo de la antigua Colegial, hoy Catedral, y el escudo
de la ciudad, y en el centro la Cruz, símbolo de la Salvación,
que hace referencia al titular de la Catedral, San Salvador. Está
bordado con hilos de oro y sedas de colores por las Carmelitas sobre terciopelo
de Lyon color rojo. El asta y el remate son de plata de ley repujada por Villarreal.
Se debió realizar en la primera mitad de los años 60.
En la presidencia va un nazareno de la Cofradía de la Piedad, con la que está hermanada. Tras el paso de palio figura el preste, en este caso, normalmente, el Deán del Cabildo Catedral.
Posee además doce insignias realizadas por el Taller Viuda de Villarreal, con el escudo de la Hermandad de plata cofradiera, igual que el regatón; la vara es de madera y una insignia para el Hermano Mayor, de plata de ley, repujada por Emilio Landa en 1952.. En el 2006 se estrenaron ciriales, incensarios y navetas.
Referencia
histórica: El origen de esta Hermandad proviene de la devoción popular a una imagen
de Cristo,
que estaba sobre una viga (de ahí el nombre). El primitivo
titulo del Cristo era, al parecer, el de San Salvador, siendo patrono de la
Real e Insigne Iglesia Colegial. Algunas instituciones se ocuparon del culto
al Crucificado durante épocas, organizando solemne Función religiosa
los Viernes Santo, aunque no tenía conexión con las Estaciones
de Penitencia de las Hermandades de Semana Santa. Así, según Mesa
Xinete, en la reducción hospitalaria, realizada en el año 1502,
por orden del Rey católico Fernando, se cita a la de "San Salvador" que
es agregada al Hospital de la Candelaria. Ante este hecho, parece bien evidente
que el nombre del titular era el Cristo, ya que después de la marcha
de la Colegial, la Asociación realiza en el templo función anual
en su festividad. Ante el dato del gran historiador, cabe pensar que, junto
al carácter puramente advocacional, la Asociación creada al amparo
de este Crucifijo poseyó carácter asistencial. Esta costumbre
anual en la Festividad de Cristo, se ve suprimida, después de la posterior
reducción hospitalaria, realizada en el año de 1593, bajo la dirección
del Beato Juan Pecador.
Algunas vecessalió
en procesión de rogativas, junto a la Virgen de la Merced para implorar
la lluvia o a causa de las epidemias de peste que asolaron la ciudad. Ya se
tienen noticias del establecimiento de una Hermandad en el siglo XIV. Posteriormente,
se conoce la existencia y creación de una Hermandad del Cristo de la
Viga, fundada el 17 de mayo de 1670, que sufrió una reestructuración
para una mejor línea de funcionamiento el 1
3 de enero de 1685. El carácter
de esta Hermandad no fue nunca propiamente penitencial, pero sí demuestra
una continuidad en la existencia de su dedicación al fomento del Crucificado,
que se extendió hasta el siglo XIX. Es notable el gran fervor popular
que el pueblo siempre ha tenido a esta imagen, que ya era venerada en la ciudad
en el año 1246.
Fueron los cofrades de la Hermandad del Santo Entierro y Nuestra Señora de la Piedad, quienes, tras un período de poca actividad litúrgica, sacaron, por primera vez, en el Lunes Santo de 1926 (26 de marzo), la imagen de este Crucificado, tras las gestiones de Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio y su hermano Manuel, así como del Conde de Puerto Hernoso. Casi durante veinte años sucedió así, aunque existió el período desgraciado de la Guerra Civil que hicieron a las hermandades imposibles sus salidas procesionales, continuando posteriormente desde 1939 a 1945. En su recogida se procedía a la iluminación por medio de bengalas.
Asi pues,
lejano
queda ya el año 1945 cuando los componentes de un fervoroso grupo de
devotos del Santísimo Cristo de la Viga se reunieron, en la ahora Sala
de Hermandad del Mayor Dolor, para conseguir afianzar de nuevo esta Hermandad
y conseguir sacar en procesión a la imagen como Hermandad propia. Manuel
Soto Domecq fue elegido su primer Hermano Mayor, aprobándose sus primeras
Reglas el 16 de marzo de 1946,.por el Cardenal Arzobispo de Sevilla, D.Pedro
Segura y Sáenz. Con la creación de la Hermandad, se añade
a la antigua y gran advocación del Cristo de la Viga el carácter
puramente penitencial. Por aquellos tiempos, el paso de caoba del Señor
se guardaba en una especie de cochera propiedad de Manuel Soto Domecq en el
barranco y que, posteriormente, su viuda Guadalupe Díez Serra siguió
cediendo hasta que por mal estado de la edificación, se dejó de
usar y pasó a custodiarse en la casa de Hermandad de la Sagrada Lanzada
en la Plaza Peones.
Pudieron salir en
procesión en la Semana Santa de 1946, el lunes Santo, 15 de abril, con
túnicas prestadas de la Hermandad del Santo Entierro, quien las había
sacado en estación de penitencia años anteriores; insignias prestadas
por la Hermandad de Nuestra Señora del Mayor Dolor y sin capas todo el
cortejo excepto los componentes de la presidencia del paso que llevaban capas
del Santo Entierro con el escudo de la Cruz de Jerusalén. En esa ocasión
también
desfiló
con un único paso con el Cristo de la Viga,
paso de líneas muy sobrias realizado en caoba por José Asencio
Vivera en 1928.
En los primeros
momentos de la Hermandad se nombraron como Hermanos Mayores Honorarios al Alcalde
de la Ciudad, al Secretario del Ayuntamiento, al Abad de la Iglesia Colegial,
al Delegado de Hacienda, al Director del periódico Ayer y a los directores
de los bancos de la ciudad, con lo que se relacionaba la Hermandad no sólo
con las autoridades civiles y religiosas, sino incluso económicas de
Jerez. Posteriomente en marzo de 1950 se otorgó el mismo cargo al Gobernador
Civil de la provincia, y al año siguiente, 1951, fue el Gobernador Militar
el honrado con tal título. En 1965 tres fueron los nombrados hermanos
mayores a título honorífico: el R.P.Alfonso Ruiz Mateos, el Obispo
Vicario Monseñor Cirarda y en calidad de alcalde de la ciudad, Miguel
Primo de Rivera. Por último, en 1972 y como director del periódico
local La Voz del Sur, Alejandro Daroca del Val. Una representación corporativa
de todos estos estamentos,
sobre todo del Ayuntamiento, formaba parte del desfile
procesional de esta Cofradía hasta 1975, costumbre que se suprimió
al año siguiente, 1976.
Así fueron
saliendo en procesión
sucesivamente hasta que en 1948 ya vestían
túnicas negras propias de los hermanos del cortejo y túnicas
negras con capa púrpura las presidencias, también ya propiedad
de la Hermandad. Estas túnicas se repartían en una agencia de
transporte, junto al Señor de la Puerta Real y posteriormente en la calle
Francos en la agencia de viajes Wagon Litz que dirigía Manuel González
de la Peña, "alma mater" de esta Hermandad.
Por entonces y,
todo este tiempo pasado, la imagen de la Virgen del Socorro estaba en la capilla
del Bautismo vestida con un traje de novia había donado una devota hija
de doña Felisa Ruiz que era quien la cuidaba y arreglaba. Esta hermosa
imagen de Virgen, de autor desconocido del siglo XVI, perteneciente al Obispado
había llegado a la Catedral procedente del derruido convento de los padres
Agustinos, a
l cual llegó del convento de Nuestra Señora de Guía
con la advocación de Nuestra Señora de la Encarnación.
En
el convento de Nuestra Señora de Guía, que era una pintura sobre
una tabla, se daban cita los caminantes y navegantes para pedir la bendición
y protección de esta Virgen a fin de que fuera su "guía". Era
tanta la devoción a este cuadro representativo de la
Virgen que los devotos
quisieron sacarlo en procesión pero, dada la dificultad de hacerlo, sacaron
a aquella Virgencita que estaba junto a la de sus devociones y que comenzó
a ser también muy venerada, tanto es así que empezaron a llamarla
Virgen del Socorro. En algunas ocasiones, estando en el templo de San Miguel
(por vicisitudes en el convento de San Agustín) acompañó
en su salida procesional al Santo Crucifijo de la Salud. De nuevo en San Agustínm
en el año 1817, por acuerdo capitular se le reconoce para la veneración
como María Santísima del Socorro y, finalmente, tras el derribo,
pasó a la Colegial en donde ha estado durante muchos años, casi
olvidada, en la capilla del bautismo, como ya hemos dicho, hasta que fue rescatada
por esta Cofradía para el culto y titularidad.
Muchos fueron los
milagros, según la tradición, obrados por intersección
de la Virgen del Socorro y de uno de ellos queda una señal en su cuello,
como una arruga, que se hizo al salvar a sus hijos en la procesión de
las embestidas de un toro en 1580, que se había escapado en la calle
Corredera y venía hacia Lancería y Plaza del Arenal, donde se
estaban celebrando fiestas de toros por aquellos días. Acinándose
alrededor de la Virgen del Socorro, una vez más le pidiero
n sus hijos
auxilio y la imagen de la Virgen volvió el rostro hacia la res y la dejó
muerta en el acto.
En 1949
se estrenaron
el Guión de terciopelo púrpura y las caídas del paso del
Señor, con broches también bordados, que aunque por falta de tiempo
no estaban terminados. En 1952 estrenaría la Hermandad la valiosa Cruz
de Guía y las capas de las túnicas de sus nazarenos, de color
púrpura. En 1957 figuró en su cortejo una representación
de la Hermandad de la Candelaria que por aquellos años estaba en período
de organización. En años sucesivos se fue completando y reformando
el paso de misterio y la propia imagen del Cristo. Así en 1960 se estrenaron
los cuatro portahachones en artística madera de caoba y el de la corona
de Nuestro Señor en 1968. En esa misma década de los 60 las Carmelitas
bordaron los faldones.
En 1974 y por orden del Obispo se suprimieron las bengalas que acompañaban al Cristo en su recogida en la Colegial.
Un punto importante
en la vida de la Hermandad se
produjo con la incorporación, en 1970,
de
esa gran advocación de la Virgen del Socorro, siendo su primera salida
procesional, bajo palio, en 1975, en paso adquirido a la Hermandad del Santo
Entierro de Rota.
En 1976 una fotografía de Diego Romero Faviere del Cristo de la Viga con el fondo de la torre del campanario de la Colegial sirvió de cartel oficial de la Semana Santa de Jerez de aquel año.
Cuatro años más tarde, en 1979, estrenaría esta Hermandad en el techo de palio cinco medallones. En 1985 los jóvenes de la Hermandad comenzaron a bordar sobre malla de color rojo bajo la dirección de Pedro Ramírez Pazos, y según su diseño, el palio, obra que finalizaron en 1992.
Hasta 1987 la Cofradía
llegaba a la Rotonda en el penúltimo lugar del Lunes Santo, tras la hermandad
de la Candelaria y delante de la del Amor y Sacrificio, por razones de antigüedad;
desde ese mismo año pasó a ocupar el último lugar del día,
para no tener que esperar en el Arroyo el paso y
estación en la Catedral
de Amor y Sacrificio, antes de su recogida.
Hasta el año
1990 el itinerario de ida a la carrera oficial era el siguiente: Plaza de la
Encarnación, De la Rosa, Manuel María González,
Plaza Monti,
Plaza Arenal, Corredera, Plaza Esteve, Santa María, Cerrón, Honda,
Carrera Oficial, ... Desde 1991 el itinerario de ida se modificó a: Plaza
de la Encarnación, De la Rosa, Manuel María González, Pozuelo,
Letrados, Plaza de la Asunción, Chapinería, Sedería, Plaza
de Plateros, Tornería, Plaza Rafael Rivero, Puertas de Sevilla, Larga,
...
En la segunda mitad de la década de los ochenta se recuperó la antigua costumbre de iluminar la entrada de la Cofradía con bengalas tanto en la subida del Reducto de la Catedral como en la torre del campanario.
En 1995
se comenzó
la restauración de la orfebrería del paso de palio y se comenzaron
a bordar los faldones del mismo. El 6 de marzo de 1995, el Santísimo
Cristo de la Viga presidió el Vía Crucis de la Unión de
Hermandades, que se celebró en el interior de la Catedral por motivo
de la lluvia.
En
1999 se procedió
al plateado de los respiraderos del paso de palio, así como al estreno
de la orfebrería de los hachones del paso de Cristo. Y después
de varios años, volvió al exorno floral del Cristo de la Viga
el clásico estatis.
En el año 2000 volvió a salir en el penúltimo lugar del Lunes Santo, por mayor antigüedad de la Hermandad del Amor y Sacrificio. Con posterioridad a la Semana Santa se acometió la labor de restauración de la imagen del Cristo de la Viga, debido al gran deterioro que sufría, por Enrique Ortega.Tambien ese año se colocó un azulejo en la Casa-Hermandad con motivo del XXV aniversario de la primera cuadrilla de hermanos costaleros, realizado en San Fernando por Alfonso Berraquero.
En el año 2004 vuelve a salir en último lugar el Lunes Santo.
El Besamanos del Cristo de la Viga (Artículo de Antonio de la Rosa Mateos): Llegado el tiempo de Cuaresma, casi la totalidad de las corporaciones penitenciales se preparan para celebrar los cultos a sus sagradas imágenes. En estos días podremos ver multitud de convocatorias de triduos, quinarios o septenarios, y sus correspondientes besamanos o besapiés.
Si hacemos un poco de historia, en diciembre de 1925 la Macarena establece por primera vez lo que hoy conocemos como una ceremonia de besamanos. Hasta la fecha eran solo momentos puntuales, cuando los devotos podían besar las manos de su Virgen o los pies de su Señor. A partir de entonces se impone la tradición en la cual la imagen está expuesta durante todo el día para que los devotos puedan besar sus manos.
Indagando en la prensa local de nuestra ciudad he encontrado una curiosidad referente al Santísimo Cristo de la Viga en 1928. En esos años era la Hermandad del Santo Entierro la que organizaba su salida procesional.
El periódico El Guadalete del 16 de marzo indicaba en su portada “En la Colegial. Besamanos al Santísimo Cristo de la Viga” y continuaba: “Hoy viernes, último día del popular y devoto Quinario al Santísimo Cristo llamado de la Viga (…)”.
Después añadía un dato bastante curioso, en lo que se refiere a un crucificado al hablar de ceremonia de besapiés. Indicaba la prensa que tras la finalización del ejercicio del Quinario y traslado al altar mayor se celebraría el tradicional besamanos al Santísimo Cristo de la Viga.
A continuación transcribo textualmente: “Consistirá éste en el tradicional besamanos- o adoración pública- a dicha venerada imagen, y se realizará por la tarde; cuando acabado el ejercicio del Quinario y trasladada aquella en solemne procesión desde el altar mayor capitular hasta su capilla, sea colocada en el suelo por los fervorosos Hermanos del Calvario(…). Los fieles podrán desfilar ante El, bien en particular, ya corporativamente, pudiendo detenerse cada uno para besar manos y pies”.
Concluía que el besamanos “popular” cerraba a las once de la noche. Sin duda, es una reseña interesante y como indica el texto no se trataba de una cosa ocasional, ya que señalaba “el tradicional besamanos”.
Posiblemente estemos hablando de la primera imagen procesional de nuestra Semana Santa que establecía esta ceremonia. Intuimos por la cercanía de fecha con el de la Macarena, que esto se pudo deber a la vinculación de Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, Prioste de la Hermandad de la Piedad, con la Hermandad sevillana y sus visitas a la capital hispalense.
Las bengalas en las cofradías jerezanas (Artículo de Antonio de la Rosa Mateos).
En la recogida de la Viga podemos apreciar una imagen típica y tradicional como es el encendido de bengalas, y se nos viene a la memoria este elemento, que aunque hoy solo perdura en la Cofradía Catedralicia, fue sin duda tradicional en casi todas nuestras corporaciones, en especial desde la década de los años veinte hasta los años cincuenta del pasado siglo. En hermandades como la Coronación, Angustias, Cena, Candelaria, Desconsuelo, Flagelación, Prendimiento, Lanzada, Mayor Dolor, Cristo de la Expiración, Soledad o Piedad, además de la ya citada de la Viga, se utilizaron durante años.
Para comenzar este artículo podríamos señalar al Mayor Dolor. En 1925 la prensa da cuenta de la utilización de bengalas: “A la salida y entrada de las imágenes, las bandas ejecutaron la Marcha Real, quemándose luces de bengala”.
En 1926, la Coronación también las utiliza: “Al penetrar las veneradas imágenes en su templo, las bandas ejecutaron la Marcha Real, quemándose luces de bengala de sorprendente efecto y disparándose infinidad de cohetes, resultando el momento brillantísimo”. En esa misma Semana Santa se hablaba de la Hermandad del Cristo: “En la Plaza Belén, había congregada una multitud (…). A uno de los lados del edificio se habían colocado dos castillos de fuegos artificiales, estando formados por luces de bengalas las siguientes inscripciones: Cristo de la Expiración, perdóname, y, Virgen del Valle, ampara, a mis hijos”. En esta misma plaza también las ponía el Desconsuelo como así refleja la prensa en 1924, y ese mismo año destaca las bengalas en San Agustín al paso de la Soledad.
En 1929 nos aparece las Angustias: “Nuestra Señora de las Angustias, entre los acordes de la Marcha Real, repique de campanas, y luces de variados colores, de las bengalas”. La recién creada Hermandad de la Flagelación que realizaba su primera salida procesional, también contó con estos artefactos pirotécnicos: “(...) se recogió la procesión después de las dos de la madrugada, quemándose muchas bengalas en su recogida”.
La Sagrada Cena las utiliza en su primera salida el Jueves Santo de 1955: “A la recogida, y según la costumbre de la época, a partir de la plaza Rafael Rivero, se encendieron bengalas blancas y rojas”. Durante los últimos años de la década de los cincuenta otras Hermandades como la de la Sagrada Lanzada ponía bengalas a su regreso por la calle Carpintería Baja; el Prendimiento en la plaza Rafael Rivero, frente a la casa-palacio de los Domecq de la Riva; o la Candelaria y la Piedad en su recogida.
Queda claro que las bengalas fueron un elemento tradicional en nuestra Semana Santa, aunque hoy en día resultaría extraño verlas en otras corporaciones que no fuera la Viga.
Observaciones: Si en la noche del Lunes Santo se desea admirar uno de los momentos más emotivos de la Semana Santa jerezana, obligado resulta presenciar la procesión de la Catedral, en su recorrido de regreso al templo y estar junto a ella hasta su entrada.
Desde la década de los 90 del siglo XX se ha vuelto a la antigua costumbre de iluminar la entrada de la Hermandad con unas 400 bengalas rojas, siendo un gran espectaculo digno de contemplar.
Dos devociones que son un lujo para aquella Hermandad que las venere. Sabor catedralicio en todo cuanto representa. La imagen del Cristo de la Viga es inefable; sólo El llenaría una extensa página de la historia de nuestra ciudad. La devoción a la Virgen del Socorro cuenta con antiguos privilegios divinos donados al pueblo de Jerez. Esta Cofradía es una estampa episcopal en la calle y una culminación de luces y sentimientos en su recogida.
En la presidencia va un nazareno de la Cofradía de la Piedad, con la que está hermanada. Tras el paso de Palio figura el preste, en este caso, el Deán del Cabildo Catedral. Esta Semana Santa del 2000 volverá a salir en el penúltimo lugar del Lunes Santo por mayor antigüedad de la Hermandad del Amor y Sacrificio, que cerrará el Lunes Santo en Carrera Oficial.
Cultos: Quinario y Vía Crucis en la segunda semana de Cuaresma. Besamanos de la Virgen en el segundo domingo y Besapiés al Cristo, el tercero. Desde 1987, misa previa a la salida procesional por la mañana del Lunes Santo. Santa Misa todos los lunes del año en el altar del Santísimo Cristo de la Viga, a las 20,00 horas. Celabración de la fiesta de la Transfiguración (6 de agosto). Homenaje floral a la Virgen los últimos días de mayo. Convivencia cofrade el primer lunes de mes y Misa por los difuntos el último lunes de noviembre (las últimas misas mensuales también se dedican a los difuntos). Charlas de formación para la juventud cofrade.
Dirección:
Casa-Hermandad del Cristo de la Viga
Calle Cruces, nº 3, Codigo Postal
11403
Telefono 956341762
Jerez de la Frontera (Cádiz)
Hermano Mayor: Juan Antonio Valenzuela Caro.
Vestidor de la Stma. Virgen: Hermanos de la Cofradía.
Diputado Mayor de Gobierno: Jose Luis Caro Aparicio
Capataces 2010, 2009 y 2008: En el paso de Misterio, Eduardo Salazar Moreno y en el de Palio, Álvaro Barba Hidalgo
Capataces 2007: Dirigiendo el paso del Cristo de la Viga, Jose Luis Villaverde Villarmín y en el de Palio, Alvaro Barba Hidalgo.
Capataces 2006: Dirigiendo el paso del Cristo de la Viga, Jose Luis Villaverde Villarmín y en el de Palio, Manuel Soto González..
Capataces 2005 y 2004: En el paso de Misterio, Manuel Soto Fernandez y en el de Palio, José Manuel Otero Vázquez.
Costaleros: En ambos pasos se encuentran debajo 30 hermanos costaleros. En los últimos años de los 70 se organizó la cuadrilla de hermanos costaleros para el paso de Cristo y en 1981 ambos pasos eran llevados por hermanos.
Acompañamiento Musical 2010, 2009, 2008 y 2007: Tras el palio de la Virgen del Socorro, la Banda de Música Nuestra Señora de las Angustias, de Sanlucar la Mayor (Sevilla). El paso del Cristo de la Viga es de riguroso silencio.
Acompañamiento Musical 2006: Tras el palio de la Virgen del Socorro, la Banda de Música Virgen de la Victoria (Las Cigarreras), de Sevilla. El paso del Cristo de la Viga es de riguroso silencio.
Acompañamiento Musical 2005 y 2004: Tras el palio de Nuestra Señora, la Banda de Música Santa Cecilia, de Lebrija, que en el 2000 sustituyó a la Banda Municipal de Jerez, la cual era tradicional de años anteriores. El paso del Cristo de la Viga no llevó musica.
Exorno Floral de los pasos: El Cristo de la Viga hasta el año 2007 fueexornado con estatis o siemprevivas, flores de color morado, y los ya clásicos cardos blanqueados con lejía y secados al sol al pie de la cruz para el Cristo. En el 2007 se le construyó un monte de piedra al paso. La Virgen del Socorro lleva tradicionalmente claveles de color blanco.
Estrenos 2010: Restauración de las jarras del Paso de Palio. La Virgen del Socorro lucirá la medalla de oro de la Hermandad de la Piedad. También el fajín del actual Obispo diocesano, José Mazuelos.Para la salida extraordinaria de otoño está previsto estrenar una nueva saya para la Virgen, de diseño de Jesús Ramírez Pazos y candelabros de cola con faroles en vez de tulipas para el paso de Palio.
Estrenos 2009: Faldones para el paso del Cristo de la Viga, en damasco color cardenal, confeccionados en el taller de Fernando Calderón.
Estrenos 2008: Restauración de la Virgen del Socorro, realizada por Concepción Casado, restauración de los varales del Paso de Palio y del Libro de Reglas, por Antonio García Falla, y tres nuevas calles para la candelería del paso de Palio, realizadas por Emilio Mendez.
Estrenos 2007: 4 Tulipones para la sobremesa del Canasto del Paso de Cristo. Monte imitación a piedra para Paso de Cristo. Manto de salida, puñal dorado, azucenas sobredoradas para la Stma Virgen, rosario en plata sobredorada y encaje "valencié" para el rostrillo de la Virgen del Socorro. Nuevo pollero para el manto de la Virgen, realizado por Ildefonso Oñate. Sobrepellices para los acólitos.
Estrenos 2006: ciriales, incensarios y navetas. Nuevo llamador para el paso de palio. Algunas piezas de Candelería del Palio.
Estrenos 2005: La Hermandad de la Viga llegará hasta Carrera Oficial por la calle Porvera y San Juan de Dios para desembocar a San Juan Grande, saliendo de la Catedral media hora antes.
Estrenos 2004: La mesa del paso de palio, sobredorado de la Corona de la Virgen y plateado de la Cruz de Guía.
Estrenos 2003: No tiene estrenos este año.
Estrenos 2002: La mesa del paso de Misterio.
Estrenos 2001: Restauración del Santisimo Cristo de la Viga por Enrique Ortega Ortega y Rosa Cabello. Nuevo juego de potencias para el Cristo. Restauración de la peana de la Virgen.
Estrenos 2000: Astas para las banderas del cortejo realizadas en los talleres de Orfebreria San Francisco de Sanlúcar de Barrameda. Rosario de plata cordobesa para la Virgen del Socorro.
Horario 2010:
Salida del Templo: 17,45
Palquillo Alameda Cristina Cruz: 19,55
Palquillo Alameda Cristina Último paso: 20,15
Plaza Arenal Cruz: 20,55
Plaza Arenal Ultimo paso: 21,15
Catedral Cruz: 21,30
Catedral Ultimo paso: 21,50
Fuera Catedral Cruz: 21,40
Fuera Catedral Ultimo paso: 22,00
Entrada Cruz: 23,10
Entrada Ultimo paso: 23,30
Itinerario 2010: S.I. Catedral (puerta principal), Reducto (lado izquierdo), Plaza Encarnacion, Reducto Cardenal Bueno Monreal, Cruces, Plaza Arroyo, Barranco, Curtidores, Plaza Peones, Carpinteria Baja, Carmen, Sederia, Plaza Plateros, Plaza Santo Angel, Torneria, Plaza Rafael Rivero, Puerta de Sevilla, Porvera, San Juan de Dios, Sevilla, Palquillo, CARRERA OFICIAL, Visitación, Santa Isabel, José Luis Díez (lado izquierdo), Plaza del Arroyo (lado Izquierdo), Reducto bajo, Reducto Cardenal Bueno Monreal, Plaza Encarnación, Reducto alto (lado izquierdo), S.I. Catedral..
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