LAS
ANGUSTIAS.
ANTIGUA Y VENERABLE HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS. Un paso.
Templo: Capilla
de Nuestra Señora de las Angustias.
Se levanta sobre la bonita plaza de las Angustias que toma su nombre del templo,
situado en el lugar de la antigua capilla del Humilladero. 
La iglesia del siglo XVII es pequeña de una sola nave pero agradable y de rica historia. Cerrada al culto con motivo de la Revolución de 1868, la abrieron de nuevo los Carmelitas que se establecieron en el templo hasta 1880.
Tiene
planta de cruz latina. Los brazos horizontales tan cortos como el de la cabecera.
Los pilares son almohadillados, tiene balcones a la nave principal y está iluminada
por el cimborrio del crucero. La cabecera
tuvo retablo del que sólo queda el camarín de Nuestra Señora de las Angustias.

La bóveda del camarín está cubierta por una pintura., que ha sido restaurada en los ultimos años. La peana para la Virgen es una muestra de la riqueza y policromía que debió tener el retablo. La nave principal quedó sin terminar y la totalidad de sus tramos son parte de construcción anterior. Posee un Crucificado, obra de Luis Ortega Bru.
Iconografía: En el único paso que procesiona esta Hermandad se representa la clásica
estampa de la Piedad, en la que la Virgen de las Angustias sostiene el cadáver
de Cristo en su regazo, recogida en los Evangelios Apócrifos. Se trata
de una iconografía medieval, al menos gótica e incluso hay algunas
representación del tardorrománico en que aparece estas representaciones
de la Virgen con Cristo en su regazo.
Paso
de Misterio:
La imagen titular primitiva era más bien pequeña, de barro cocido,
estando Cristo depositado a los pies de su Madre. Con el paso de los siglos,
fue recibiendo amputaciones y añadidos.
En una estampa del siglo XVIII,
el grabador asegura que ha hecho el verdadero retrato de la imagen, y ya aparece
la Virgen como imagen de vestir. Habría que preguntarse donde está
la imagen de la Virgen del siglo XVI, de la que Fernando de Morales hace donación
a Pedro de Baya, hermano mayor de dicha Hermandad. Sabemos que en Abril de 1925
el rostro de la Virgen, que era de barro cocido, fue cambiado por uno de talla.
Cuando la Hermandad, en 1942, encargó nueva imagen del Señor a
Ramón Chaveli, le pidió también la construcción
de un nuevo cuerpo para la Virgen. Se ha dicho que el grupo tuvo como base de
inspiración el que talló en su juventud Miguel Angel, actualmente
venerado en la Basílica del Vaticano. El parecido del rostro del Señor,
co2locado en el regazo de su Madre, con el de la Virgen parece denotar que,
mientras el artista valenciano construía un nuevo armazón para
el cuerpo de la Virgen, también le hizo un nuevo rostro. Con tantos añadidos
no podemos hacernos idea de cómo sería el rostro original de esta
Dolorosa. La Hermandad conserva la imagen primitiva del Señor, que parece
datar del siglo XVI.
Así pues, la imagen actual de la Virgen de las Angustias procede del siglo pasado, es de la escuela valenciana del pasado siglo, desconociéndose su autor y ha sufrido diversas restauraciones, la última por Ramón Chaveli en 1942.
Se
ha apuntado, asimismo, que el grupo escultórico
tuvo como fuente de inspiración la Piedad de Miguel Angel. Pero esto
sólo es cierto en lo que a iconografía se refiere. En los otros
conceptos estéticos, no podemos admitir esta comparación. Ya la
escultura renacentista había prodigado este tipo de representaciones,
aunque con un sentido totalmente diferente, ya que en aquella época era
costumbre tallar a la Virgen pletórica
de idealización y con rostro de niña. En 1a fisonomía de
la Virgen de las Angustias observamos un patetismo no excesivo, no exagerado,
aunque sí grande y silencioso, en una lïnea iconográfica
que, desde luego, no tiene nada que ver con 1a expresividad trágica de
los maestros castellanos. Se trata de una Virgen bastante aniñada, que
mira, con dolor, al
Hijo muerto en los brazos.
En
cuanto al Cristo que tiene en el regazo, fue
encargado a Ramón Chaveli en 1940, ya que la imagen anterior había
recibido amputaciones y añadidos. Su cabeza tiene un gran parecido con
otros rostros que el artista valenciano talló. Presenta el Cristo características
típicamente "chavelinas", como el misticismo, patetismo no exagerado,
desgarro en la expresión de dolor, pero con dulzura, sin llegar a un
barroquismo exaltado, como correspondería a la escuela castellana y su
principal representante, Gregorio Fernández, que mantuvo una línea
estética distinta a la sostenida siglos más tarde por Ramón
Chaveli. Este tipo de iconografía de Cristo yacente, bien aislado o en
brazos de
su Madre,
como en este paso de Jerez, se prestaba a los dramatismos, a esos Cristos desgarrados
a que tan acostumbrados nos tiene el realismo
de la escuela de Castilla. Sin embargo, Ramón Chaveli tuvo sus ideas
originales, propias, no dejándose influenciar, como fácil tentación,
por ese tipo de estética. Hay en la cabeza y en la expresión de
este Cristo muerto un hondísimo arraigo que despierta los fervores del
pueblo. La imagen, de talla completa, con paño de pureza escultórico,
no es grande, porque quizás en su tamaño influyó el deseo,
por parte del artista, de establecer una proporción física entre
el tamaño de la Virgen que le sostiene sobre su regazo, y la del Cristo
yacente. Está pensada esta obra en conjunto, en grupo de Madre e Hijo,
nunca aislada. Los cabellos del Cristo están trazados con intensos juegos
de claroscuro. Los ojos están semicerrados, la boca entreabierta, la
nariz es recta y larga.
En
la anatomîa vemos que Ramón Chaveli dominaba los conceptos médicos.
Así, son muy acertados, en cuanto a composición y realismo, los
agujeros producidos por los clavos, tanto en las manos
como en los pies. Del costado de Cristo mana abundante sangre, que Chaveli no
esculpió, es decir, el chorro está pintado, sin que la herida
del costado esté escultóricamente trazada.
En
el conjunto, hay marcadas diferencias con respecto a la composición que
Miguel Angel, siglos atrás, impusiera. Así, la escasa monumentalidad
del cuerpo de Cristo, lo que, en un simple estudio comparativo, nos alejaría,
obviamente, del colosalismo miguelangelesco, así como la postura de Cristo,
que, en su anatomía, es mucho más relajada, menos rígida,
que la que, en su época, tallara el genial Miguel Angel.
En cuanto a la Virgen,
si partimos de la idea de que Ramón Chaveli le puso un rostro nuevo,
también podemos observar las diferencias con respecto a aquella Virgen
Niña que esculpiera Miguel Angel. La Virgen de las Angustias actual no
es, evidentemente, una mujer anciana, ni una adulta que ha alcanzado la madurez.
Es, por el contrario, una Madre que tiene muchos de los rasgos fisonómicos
que Murillo impusiera como arquetipos en la Sevilla del siglo XVII en sus pinturas.
Pero no es una Madre Niña idealizada. Es una Madre joven, quizás
más joven aún que su propio Hijo, al que sostiene en el regazo.
Pero
la faz de esa Madre joven ha sido surcada por un gesto de dolor intenso, que
quiebra su expresión, acentuándose así una nota que define
a esta imagen: La inmensa piedad que brota de su expresión, como si,
al sostener el cuerpo del Hijo, quisiera volver a transmitirle la vida perdida
en la Cruz. Esta expresión de la Virgen de las Angustias es digna de
todo un artista.
Es
de destacar la corona de la Virgen, de plata
de ley, maciza, cincelada y repujada con dos caras idénticas sobredoradas
del siglo XVII ó XVIII. Queda definida por un aro de perfil cóncavo
decorado por acantos repujados, enmarcado por dos filetes lisos, sobre el que
arranca el canasto, calado y de perfil abombado,
decorado por motivos repujados y cincelados en gran resalte, entre los que destacan
roleos, tallos terminados en flores cerradas y abiertas y acantos. En el centro
del canasto dos ángeles tenantes sostienen el emblema de la Hermandad,
un corazón atravesado por siete puñales, sobre el que se alza
un jarrón con tres azucenas, uno de los motivos iconográficos
asociados a la gloria de María. Toda la composición está
realizada con una gran precisión en el dibujo, que responde a un esquema
simétrico que la dota de una gran claridad a pesar de la multiplicación
y exhuberancia de los elementos decorativos y de la carnosidad de la técnica.
Sobre el canasto se entrecruzan tres imperiales, de perfiles sinuosos compuestos
por cartelas conformadas por acantos, en las que se inscriben cabezas de serafines
enfrentadas; en la intersección de los imperiales una flor cuatripétala
de gran resalte.
Rodea el canasto una espléndida ráfaga
compuesta por una media luna, a manera de diadema, realizada en una gruesa
chapa de oro repujada y cincelada por sus dos caras, adornada por roleos y capullos
de flores sobre fondo punteado, rodea
da por diez
rayos flameados que alternan con nueve rayos lisos terminados en estrellas,
entre los que se disponen veinte rayos más cortos rematados por cabezas
de serafines. En el centro de la diadema, dos
ángeles tenantes de modelado rotundo, dispuestos simétricamente
en un contraposto muy forzado, sostienen
el corazón atravesado por cuchillos. La
pieza
evidencia la mano de un gran maestro. Podemos atribuir la labra de esta obra
al platero jerezano Juan Laureano de Pina. Se fundamenta esta atribución,
aunque se carece de prueba documental o de punzones que ratifiquen su autoría,
en el tratamiento del repertorio ornamental, especialmente en la configuración
morfológica de angelotes y serafines, así como en el singular
repujado de los motivos vegetales. La concepción de la obra, sinuosa
en sus perfiles, exhuberante en su exorno, pero dotada de una claridad y una
simetría compositiva admirables, avalan - con las lógicas reservas
- esta atribución. Podríamos incluso situar la fecha aproximada
de esta corona entre 1660 y 1675, aproximadamente, ya que su morfología
y tratamiento técnico y
estético de la ornamentación
coincidiría con las obras finales ejecutadas por Juan Laureano en Jerez
antes de su marcha a Sevilla, es especial con la custodia procesional que realizó
para la Cofradía del Santísimo Sacramento asentada en la Iglesia
Parroquial de San Miguel, ejecutada en 1674. La
Virgen estrenó un broche con en el besamanos del año 2000 y en
ese mismo año se ha realizado una corona de diadema para Ella.(Gracias
por la información facilitada por un hermano de la Cofradía).

El manto bordado de la Virgen, de terciopelo rojo-burdeos, es anónimo y fue bordado en los primeros años del siglo XIX. La saya va sin bordar, en color negro, del año 1994.
El paso es puramente barroco, de estilo sevillano, de madera tallada y dorada, realizado por el tallista hispalense Manuel Guzmán Bejarano en el 1970, de 207 cms. de ancho, 383 de largo y 152 de alto. Su diseño fue galardonado con el primer premio anual de artesanía que se celebra en la capital hispalense. Dicen los entendidos en la materia que con este trabajo se comenzó a poner de moda los pasos con canastillas muy altas. El dorado del paso lo realizó Manuel Guzmán Bejarano, acabándolo Manuel Daza. La iluminación que utiliza es por candelabros. Tiene profusión de angelitos.
Marchas procesionales
dedicadas: Tiene dedicada la marcha "Al
pie de la Cruz"
,
de Germán Alvarez Beigbeder, siendo la primera que compuso el músico
con apenas 21 años.
Tiempo de paso de la cofradía: Unos 15 minutos.
Hermanos y Nazarenos: Unos 630 hermanos posee esta Hermandad de los cuales realizan su estación penitencial unos 200 nazarenos aproximadamente, mas unos 50 hermanos costaleros.
Túnicas: Túnica de cola de color negro, con antifaz del mismo color y cinturón
de esparto. La anterior túnica era de un rojo cardenalicio. El escudo
de la Cofradía representa al Corazón traspasado por los Siete
Cuchillos.
Escudo: Un corazón traspasado por siete cuchillos o espadas fue el primitivo
escudo y sigue siéndolo.
Color de los cirios: Negro.
Altar
de Insignias: Cruz
de Guía, anónima, de plata de ley del siglo XVII,
maciza, con un corazón
atravesado por siete cuchillos en el crucero,
realizado en plata cofradiera
en fecha muy posterior, acompañada por cuatro faroles guías,
realizados por Manuel Rodríguez Pérez en 1957en plata cofradiera,
delante de ella va un nazareno, el Diputado de Cruz, que abre el cortejo; Cruz
Parroquial, acompañada por
dos ciriales portados por acólit
os; Nazareno
Muñidor, con campana de latón,
con agarre de madera torneada, donada en 1984 por la familia Verdún; dos
Banderas de la Hermandad, con pabellones de raso, de
color rojo, con las cruces en color negro y en el centro, bordado, el escudo
de la Hermandad. Son obra de las Carmelitas de Jerez, del año 1957.
Las astas son de madera, y los remates, de platacofradiera,
con puntas de lanza; Banderín
de la Juventud, realizado en terciopelo de Lyon de color granate
oscuro. Reproduce el primitvo estandarte y además tiene una inscripción:
"Juventud Cofrade. Hermandad de las Angustias". Es diseño es
de José Alfonso Raimóndez y fue bordado por las Esclavas del Santísimo
en la década de los 70. El
asta también reproduce la del estandarte primitivo, es de plata cofradiera,
obra de Juan Landa, va acompañado por los Atributos de la Pasión,
esponja y corona de espinas, cuyas astas son de plata de ley antigua cincelada
del siglo XVII, y los cuales fueron sacados de los varales del antiguo palio
de respeto. La corona de espinas, que también es de plata de ley, es
posterior y se fija al asta con un címgulo rojo; Banderín
de los Hermanos Costaleros, de terciopelo morado, está bordado
en oro y plata. En él figuran dos leyendas.En
el anverso tiene la reseña "Causa Nostrae Laetitiae". En
el reverso: "Prima Inter Omnia. Cofrades Costaleros Hermandad de las Angustias".
El diseño es de José Alfonso Reimóndez y fue bordado por
Pedro Ramírez Pazos. El asta es de plata cofradiera y en su remate reproduce
la imagen de la Virgen del Rosario, patrona de los capataces y costaleros, siendo
esta imagen de plata de ley .
El orfe
bre de dicha asta e imagen fue Manuel de
los Rios que la realizó en 1988, siendo donado por los hermanos costaleros;
Bandera de
la Inmaculada, de raso celeste con bordados en oro, con
la imagen tallada en madera estofada
de la Inmaculada en el centro, tallada por Francisco
Pinto Berraquero (le fueron restauradas las manos en el año 2005). Los
bordados fueron realizados por las Esclavas del Santísimo, segun diseño
de José Alfonso Raimóndez.
El asta es de plata cofradiera y de remate tiene el anagrama de
María y una corona.
La Inmaculada tiene una diadema de plata de ley, todo de Orfebrería Mallol,
del año 1985. Va recogido a modo de bacalao
como los Estandartes,
yendo acompañado por cuatro faroles de respeto, cuyo cincelado reproduce
los mismos motivos que tienen los enseres
más antiguos de esta Hermandad,
realizados tambien en Orfebrería Mallol en el año 1988;
Libro de Reglas,
con encuadernación en terciopelo burdeos y en el centro el escudo de
la Hermandad, de orfebrería en plata de ley, así como las cantoneras, realizado en los talleres de Manuel de los Ríos en el 2001. Conserva
en su interior los Estatutos del año 1925, año en que se reorganizó
esta cofradía. Finalmente, cabe resaltar en esta Cofradía el Pendón
de los Siete Cuchillos, de terciopelo burdeos bordado en oro, que
hace de Estandarte de la Hermandad, una verdadera obra de arte del siglo XVII,
en buena conservación. Un
corazón de siete puñales ocupa el centro del paño,
de terciopelo rojo; sobre él una corona real, y unas palmas o cuernos
de la abundancia rodean el corazón y terminan casi tocando la corona.
Tiene una cenefa de flores pequeñas y tallos entrelazados que forman
una magnifica greca alrededor de todo el estandarte. Se
porta desplegado.
Posee
también cuatro
bocinas de plata
cincelada y repujada, obras de Emilio Landa (por
este trabajo le fue concedido el primer premio de artesanía) en 1940,
con paños de terciopelo
de Lyon, rojo oscuro, con el escudo bordado de la Hermandad, en oro fino, por
las Carmelitas en el año 1957. Dos
ciriales de plata cofradiera, realizados por el orfebre Juan Landa
en 1976 y modificados por Orfebrería Mallol en el año 1987. Tres
pértigas, de plata cofradiera, una de ellas realizada por Orfebrería
Mallol, y las otras dos, anónimas. En éstas vuelven a repetirse
los mismos motivos que tienen los enseres originarios de la Hermandad. Tres
ropones para pertigueros, uno de damasco, morado, los otros dos,
de color negro. Los tres tienen adornos con galones dorados. Realizados por
las hermanas de la Cofradía en el año 1986. 15
insignias, de la década de los años 50 son ocho,
de varas
lisas y galletas con el escudo de la Hermandad. De 1989, son las otras siete.
Las varas tienen cincelados los mismo motivos que los enseres mas antiguos de
la Hermandad: Las galletas reproducen el escudo y los lambrequines del Pendón
de los Siete Cuchillos.14 Dalmáticas: dos de color rojo
para los ciriales que acompañan a la Cruz Parroquial, y doce de terciopelo
morado con galones dorados, para los ciriales e incensarios que preceden al
paso. Fueron confeccionadas por las Esclavas del Santísimo en la década
de los sesenta. Libro
de Hermanos Difuntos.
Los atributos pasionales, como ya hemos dicho, así como el asta del famoso Pendón y las dos mazas son de plata cincelada antigua del siglo XVII que pertenecieron al antiguo palio de respeto.
Referencia
histórica:
Después de la reconquista de la ciudad por Alfonso X el sabio,
a espaldas
del llamado Baluarte de la Madera, que existía al final de la Corredera,
había un humilladero o lugar devoto, en estado semiderruido, ante el
cual se detenían y descubrían los caminantes, para encomendarse
a una imagen de la Virgen, conocida como Nuestra Señora de los Siete
Cuchillos. La devoción fue en aumento y, pasado algún tiempo,
aquel ruinoso humilladero pudo convertirse en una ermita de reducidas proporciones,
en la que empezaron a congregarse, formando hermandad,
un grupo de católicos
jerezanos, que presentaron sus reglas al prelado de la Diócesis, obligándose
por ellas a celebrar anualmente la fiesta de Nuestra Señora de los Siete
Cuchillos, a rezar a diario el santo rosario ante su imagen titular, y a sacarla
en procesión, en la tarde del Domingo de Ramos. Así, pues, la
primitiva Cofradía se denominó de "Los Siete Cuchillos" y la podemos
considerar originaria del siglo XVI: por diversas informaciones del historiador
Mesa Xinete, que la menciona, y que existía en el año 1558. Posteriormente
en escritura ante Miguel Morate del día 11 de enero del año 1578,
se ratifica la posesión por parte de la Hermandad de la imagen de la
Virgen con su Hijo yacente en sus rodillas y que poseía desde hacía
cuatro lustros.
De ser cierta la tradición, que recoge el historiador Grandallana, la creación del citado humilladero puede datarse hacia el año 1523, creyéndose que la hermandad se instituyó un año después, aunque este dato carece de confirmación, al no existir documento que lo acredite, puesto que el archivo de la misma desapareció totalmente en un incendio. La advocación de la imagen de la Virgen va a ser punto de enfoque para el fomento de una institución de puro carácter asistencial, que, con el trascurso del tiempo, se convirtió en pasional.
Sí parece
ser cierto que el 18 de abril de 1567, la ciudad acordó entregar la pequeña
ermita construida sobre el humilladero al beato Juan Grande, para que la convirtiera
en hospital, así como una aranzada de terreno a su alrededor. Pero este
acuerdo quedó sin efecto, al asignársele sitio mayor en el hospital
de San Juan de Letrán, cerca de la Puerta de Sevilla. En el siglo XVI,
la
Hermandad aumentó sus prácticas piadosas con la recogida de
cadáveres abandonados por la ciudad y sus contornos. Fue durante el pontificado
de Benedicto XIII, muy devoto de los Dolores de la Virgen, cuando se instituyó
en Orden Tercera de Servitas.
Según
el investigador y destacado bibliófilo jerezano, José de Soto
y Molina, parece que la Hermandad y Cofradía de Nuestra Señora
de las Angustias, ya existía y llevaba vida próspera, en la segunda
mitad del siglo XVI. La imagen de la Virgen había sido donada al
humilladero
por un miembro de la familia Morales Maldonado. El donante se llamaba Fernando,
y había tomado las medidas pertinentes para que la propiedad de la imagen
se conservara en él y en sus familiares. Esta imagen no había
sido mandada ejecutar por él, toda vez que afirma que era de sus antepasados
y, por tanto, lo que donó, que ahora comentamos, el 11 de enero de 1576,
cuando tenía veinte años, era el depósito de la imagen
en el humilladero del Baluarte o de la Madera, como se llamaba aquella zona.
La donación fue a dicha Iglesia y humilladero y a los cofrades que son
y fueren de hoy en adelante. Era el hermano mayor Pedro de Baya y el título
de la Cofradía de Nuestra Señora de los Siete Cuchillos, alusivo
a las siete espadas que ya solían colocar en el pecho de la Dolorosa.
No se sabe si se llamaba ya Virgen de las Angustias, o si el de los Siete Cuchillos
era un apelativo popular. Lo único cierto es que la Dolorosa existía
ya en 1566.
Así
pues, es clara la existencia de un humilladero en la plaza final de la Corredera,
estando este humilladero a cargo de algunos vecinos. Desde la Reconquista de
la ciudad por el rey Alfonso X el Sabio existía, en el entonces ejido
de la ciudad, al final de la Corredera, en lugar próximo al Baluarte
de la Madera, un humilladero dedicado a esta advocación, donde fue creada
esta Hermandad en 1553. Fue Venerable Orden de Servitas, conservándose
un hermoso estandarte en rico bordado antiguo con el Corazón y los Siete
Puñales. De ahí que la Hermandad
fuera conocida en sus primeros
tiempos como la de la Virgen de los Siete Cuchillos.
En 1566, se tiene
constancia del culto que se daba culto a la imagen de Nuestra Señora
de los Siete Cuchillos, al igual que por auto provisional del día 15
de junio del año 1604, se tienen también noticias de sus realizaciones
procesionales. Sin embargo, no
consta su aprobación canónica hasta
que en 1631 son aprobadas las Reglas presentadas por una asociación de
fieles, la mitad de ellos de origen portugués, que se constituyen como
los segundos fundadores de la Hermandad. En
este siglo aumenta sus prácticas piadosas con la recogida de cadáveres
abandonados por la ciudad y sus contornos, siguiendo las líneas maestras
de la Hermandad de la Soledad. Al poco tiempo entra en disputa con una asociación
hermana dedicada a estos menesteres, denominada como de "San Antonio" y ubicada
en el Convento de San Francisco, para la adquisición y correspondencia
del subtítulo de "La Caridad". Tras el enojoso pleito y no llegar a un
común acuerdo, se dicta auto provisional con fecha del 1 de octubre de
1632, por la cual se designa con el subtítulo de la "Santa Misericordia"
a la de San Antonio, y a la de "Los Siete Cuchillos" como del "Rocío".
Nombre que no aceptan sus cofrades de ninguna de las maneras, y ya en 1634 se
la nombra como Hermandad y Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias.
Ya después de la sustitución de su título, la Asociación
se mantiene unida en sus labores a la primitiva de la "Caridad" que tiene el
título de Cofradía de la Santa Misericordia de la Virgen Santísima
Madre de Dios y Nuestra Señora del Socorro. Al parecer procesionó
varios años en la tarde del Miercoles Santo.
Después de que el arzobispo de Sevilla, Jaime de Palafox, autorizara que la capilla de las Angustias albergara, durante algunos años, a partir de 1685, el hospital de la Santa Caridad, la Hermandad decidió ampliar su pequeño templo, acometiendo a base de limosnas la construcción del crucero, verdadera obra de arte barroco, cuyos trabajos finalizan a finales del año 1724. Así, pues, en 1685 sus cofrades brindan, a la Hermandad de la Caridad, albergue en su Capilla y en todas sus dependencias, para los pobres enfermos que atendía esta citada Hermandad.
Antes
de culminar las obras de su capilla, el 15 de abril de 1724 se solicita y obtiene
del Papa Benedicto XII
la consagración del templo a la orden Tercera
Servita, o Siervos de María Santísima de los Dolores, erigiéndose
en Terceros Servitas de Nuestra Señora de las Angustias, lo que se estableció
el 13 de agosto del mismo año, en cuyo día tomó el Santo
Escapulario su Hermano Mayor, el presbítero don Esteban Mexías,
de manos de un padre misionero de la citada orden. Mas tarde, por Patente con
fecha del 22 de septiembre de 1725, el Padre General de los Servitas concedió
una bula para que la Hermandad se erigiese en Confraternidad de los Dolores
de la Virgen, y en la que reciben igualmente los hermanos de la Cofradía,
los privilegios e indulgencias otorgados a esta Orden, lo que hace aumentar
el entusia
smo de los hermanos que, el 11 de diciembre de 1725, presentan sus
nuevos Estatutos para su Hermandad, que fueron aprobados por el Arzobispado
el 28 de abril de 1726. Ahora, ya oficialmente, la Hermandad aparece, en estas
primeras reglas conocidas, como Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias,
estableciéndose como fiesta el Viernes de Dolores y continuando con la
procesión el Domingo de Ramos.
Nuevas obras hace que la capilla tome aspecto de templo mayor, al contar con hermoso camarín, retablos, viviendas y una capellanía, diciéndose misa todos los domingos y festivos, a las once de la mañana, rezándose la corona dolorosa todas las noches y, en determinadas fechas, el santo rosario por las calles de los alrededores.
En
1732 es cuando el Ayuntamiento levanta sobre el viejo llano de las Angustias,
la primera alameda, que se construye a expensas del peculio particular del corregidor
don Carlos de Angulo y Ramírez de Arellano, Marqués de Angulo.
Anteriormente, la Ciudad había labrado el pequeño reducto de entrada
a la capilla. Y en sesión de 3 de junio de 1759, concedió a la
misma ocho varas de sitio, para ampliar su fábrica. Ya en 1716, el Cabildo
había autorizado formar una pequeña capilla a Nuestra
Señora
de las Angustias, sobre el arco de la muralla que existía en la entrada
de la calle Algarve. Esta capillita existió desde 1720 hasta que se derribó
el arco, en 1832, pasando la imagen y una campana que allí había
al templo parroquial de San Dionisio.
Gran parte de las
reformas que se ejecutaron en
la capilla de las Angustias, en la alameda o plaza
de su nombre, se debieron a la especial protección del jerezano don Tomás
de Geraldino, embajador de Fernando VII en Inglaterra, a solicitud de su hijo
don Francisco, hermano mayor de la Hermandad, quien costeó el magnífico
retablo del altar mayor. Este retablo existió hasta 11868, en que, con
el pretexto de ponerlo a salvo de los revolucionarios, cierto potentado se lo
llevó a una viña de su propiedad, no devolviéndolo más.
Mientras que el gran bienhechor de la capilla y de la Hermandad, el diplomático
Tomás de Geraldino, yace enterrado en el templo de las Angustias, de
cuya imagen fue un destacado devoto.
Debido a la revolución de 1868, la Hermandad con su grupo escultórico tuvo que trasladarse a la iglesia de la Santísima Trinidad, suprimida la comunidad de PP. Trinitarios y convertida en un templo auxiliar de la Parroquia de San Miguel, donde se mantiene en estrecha unión con otra Hermandad, allí existente, la del Señor de la Humildad y María Santísima de la Amargura.
Mientras tanto,
la hermosa capilla de las Angustias se vio convertida en
Círculo Republicano,
destrozadas y arrojadas a la calle sus imagenes y profanados sus altares por
la chusma revolucionaria. Años más tarde, y pese a la valiente
oposición de la Hermandad, la capilla se vería convertida durante
algún tiempo, en templo luterano.
Durante
cuatro años, la iglesia fue destinada a usos profanos, restableciéndose
el culto católico en 1872. Las sagradas imágenes de la Virgen
y su Hijo muerto, en los brazos, pudieron regresar el 13 de marzo, en medio
de una solemnísima procesión q
ue recorrió las principales
calles. Pero la Hermandad tuvo que compartir su capilla con los PP. Carmelitas,
exclaustrados de su convento, que había sido saqueado y en parte destruído
por los revolucionarios, desde marzo de 1789 al 7 de abril de 1880, dedicándole
altar a la imagen de Nuestra Señora del Carmen, trasladada en un carruaje.
Venida a menos la Hermandad, en 1881 ésta cedió su capilla a las monjas agustinas, recluídas en el convento del Espíritu Santo, desde la revolución de 1868, al ser demolido el suyo propio de San Cristóbal. En 1896, inactiva desde entonces la Hermandad, quizo reorganizarse, pero no lo consiguió, por culpa de dicha cesión, denegando la Curia Hispalense la reorganización de la Cofradía.
Es
el 22 de marzo de 1922, cuando las monjas agustinas abandonan Jerez y se incorporan
a su nuevo convento del Pue
rto de Santa María, y al día siguiente
don Manuel Lagos Romero toma posesión de la capilla y dependencias, en
nombre de la Hermandad de las Angustias, su legítima propietaria.
Reorganizada, tras grandes apuros, la antigua Hermandad, este mismo año de 1922 como solución de continuidad ante la supervivencia de tres hermanos de la Cofradía (en la historia de cualquier Hermandad, mientras que quede vivo un sólo hermano, una Hermandad nunca pierde su antigüedad), la misma consigue sacar de nuevo a la calle a su venerada titular. Pero no tienen túnicas y el reducido grupo de hermanos lo hace en traje de calle. El señor Lagos redacta unos nuevos estatutos que el Cardenal Ilundain aprueba por decreto de fecha 16 de marzo de 1925.
En
ese
año de 1925 la primitiva cabeza de la Virgen que era de barro y de
escaso mérito, fue sustituida por una de talla, obra de escultor valenciano,
que había sido propiedad de las devotas hermanas, María de Consolación
y María de los Dolores Lagos Fernández. La cofradía vuelve
a florecer con toda pujanza, sólo ensombrecido por las persecuciones
religiosas de la segunda república, entre los años 1931 y 1936.
Vuelven los solemnes
cultos con afamados oradores y se restaura el camarín de la Virgen, en
cuyo techo había sido pintado un "Juicio Final" de extraordinario valor,
en la fecha en que se construyó el crucero. Y no sería hasta 1928,
cuando los cofrades pudieron acompañar a su titular, el Domingo de Ramos,
revestidos con túnica nazarena de capa, en color morado romano, con capirotes,
escapulario y esclavina del mismo color, con cinturón negro; calzando
zapatilla de charol con hebilla de plata; y llevando sobre el pecho el escudo
de un corazón ardiente, atravesado por siete cuchillos, que recuerdan
su remoto origen. Un año después, en 1929, la Virgen estrena un
nuevo paso, que sustituye al antiguo, de pequeñas dimensiones.

Cuando la Hermandad, en 1942 encargó nueva imagen del Señor a Ramón Chaveli, le pidió también la construcción de un nuevo cuerpo para la Virgen.
Desde entonces hasta nuestros días, especialmente en los últimos años, la capilla de las Angustias ha sido remozada y la Hermandad ha ido ganando en austeridad y solemnidad religiosa, hasta el punto de convertirse en el centro de atención, por su piedad, recogimiento y orden procesional, entre las cofradías que hacen estación a la Catedral, en la tarde del Domingo de Ramos.
Esta Hermandad fue
la primera que sacó por las calles de Jerez su paso cargado por los propios
cofrades-costaleros, en el año 1974.
En 1995 cambió de recorrido al hacer peatonal la calle de San Pablo, por la anteriormente circulaba en el recorrido de vuelta. El anterior itinerario era: Plaza de las Angustias (lado derecho), Higueras, Medina, Honda, CARRERA OFICIAL, Plaza Encarnación, De la Rosa, Manuel María Gonzalez, Plaza Monti, Plaza Arenal (lado derecho), Caballeros, San Pablo, Corredera, Plaza de las Angustias.
En el año 2000, se procedió terminar la restauración de la Iglesia, impermeabilización total de la techumbre de la zona del antiguo humilladero, pintado de toda la iglesia y culminación de la decoración de la entrada de la Casa-Hermandad. En el 2001, se restauró la imagen primitiva del Cristo, por Agustín Pina.
Observaciones: Su silencio y recogimiento son dignos de resaltar, así como el coro de niños que acompaña a la cofradía durante su estación penitencial. Es necesario contemplar su salida, allá en la Plaza de las Angustias, donde la inmensidad de las palmeras y lo florido de los jardines forman un especial escenario. A la salida, en la Iglesia de la Santísima Trinidad, con las monjas en los balcones, la Asociación de devotos, creada en 1994, de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, cuyos miembros se habían reunido a la puerta de la Iglesia, le cantaron la Salve y le ofrecieron un gran ramo de flores. Esta Hermandad es destacable en cualquiera de los lugares que recorre durante su recorrido, ya que la gran penitencia que llevan sus hermanos, así como la especial idiosincracia mariana que de siempre han tenido la hacen especial y penitente como la que más. Muy bonito es su paso por las calles que rodean la Catedral jerezana, en cuyo interior se produce el relevo de la cuadrilla de hermanos costaleros, así como su recogida, cuando vuelve a su templo, en la plaza a la que su titular dió nombre. Tiene carta de Hermandad con la del Santo Crucifijo de la Salud.
Cultos: Septenario en la última semana de Cuaresma. Via Crucis por el exterior del templo en la víspera del Viernes de Dolores. Función Principal de Instituto y Besamanos durante todo este viernes. Triduo en honor de los Dolores Gloriosos en septiembre y Rosario de la Aurora con las imágenes titulares por el barrio el domingo inmediato al día 15 de septiembre. Misa de Hermandad los sábados.
Asimismo, como acto cultural, celebra zambomba el dia 15 de diciembre en la Tasca de San Pablo.
Dirección:
Hermandad de la Virgen de las Angustias
E-mail: sietecuchillos@sietecuchillos.com
Pagina web : http://www.sietecuchillos.com
Calle Porvenir,
1
Jerez de la Frontera (Cádiz)
Teléfono: 956338844
Hermano Mayor: Francisco José Mancilla Fernández.
Vestidor de la Stma. Virgen: Óscar Torres Barba.
Director de Cofradía: Manuel Jesús Amat Gil.
Mayordomo: Francisco Javier Casares Jiménez.
Capataz 2010: Joaquin Bernal Benítez.
Capataz 2004 a 2009: Salvador Sánchez Benítez, hermano de la Cofradía.
Junta de Gobierno 2009-2013:
Director Espiritual: Rvdo. Padre Fray Ismael Maroto Carabaño,O.de M.
· Hermano Mayor: D. Francisco José Mancilla Fernández.
· Teniente Hermano Mayor: D. Alfonso David Carretero Ruiz.
· Mayordomo: D. Francisco Javier Casares Jiménez.
· Secretario: D. Manuel Jesús Amat Gil.
· Tesorero: D. Manuel Jesús Fernández Gago.
· Segundo Mayordomo: D. Marcos Antonio Amat Gil.
· Segundo Secretario: D. Jesús Palacios Caro.
· Diputado de Mayordomía: D. Jesús José Valderas Romero.
· Diputado de Formación y Liturgia: D. José Ángel Hidalgo Chaves.
· Diputado Grupo Joven: Dª. Amalia Campos Sánchez.
· Diputado Bolsa Caridad: D. Enrique Gómez Arroyo.
· Diputado Segundo Bolsa Caridad: D. Antonio González Garrido.
- Cargos adjuntos a la Junta de Gobierno:
· Diputado Auxiliar de Tesorería: D. Alberto Lebrón Ortega.
· Vestidor de Nuestra Señora de Las Angustias: D. Óscar Torres Barba.
· Camareras de Nuestra Señora de Las Angustias: Dª. María del Carmen Reimóndez López y Dª. Ángeles Chaves Crespo.
· Capataz de Nuestra Señora de Las Angustias: D. Joaquín Bernal Benítez.
· Diputado Mayor de Gobierno: D. Manuel Jesús Amat Gil.
· Capiller: D. Tomás Morales Lozano.
Costaleros: Los costaleros del paso fueron los primeros que tomaron la iniciativa de que fuesen hermanos los mismos cargadores en Jerez de la Frontera. Los costaleros necesarios para portar a la Virgen de las Angustias son 28.
Acompañamiento
Musical: Es
cofradía de silencio, por lo cual este paso no lleva banda de música.
Destaca el gran espíritu de penitencia de esta hermandad. Delante del
paso desfilará, como ya es tradicional, el
Orfeón de la propia Hermandad, dirigido por José María
Amat Nuño, escolanía
compuesta por alumnos del Oratorio Festivo, cantando pasajes del Stabat
Mater.
Exorno Floral del paso: Tradicional exorno de claveles rojos "sangre de toro", estando a cargo de los hermanos el exorno del paso. En el año 2005 llevó 4.000 tallos de lirios morados.
Estrenos 2010: Restauración de las Imágenes titulares, por Ressur (Francisco Bazán y Francisco Brenes), restauración del armazón de los cuatro faroles que acompañan a la Cruz de Guía y coronitas para las tulipas de los candelabros del paso, por Ildefonso Oñate. Recuperación del color tiniebla para los cirios de todo el cortejo de la Cofradía.
Estrenos 2009: Juego de jarras para cultos internos en la Hermandad. Restauracion de las varas de la Presidencia del Paso.
Estrenos 2008: Restauración y dorado de la Corona de la Virgen y de la imagen de la Inmaculada Concepcion del Banderin Concepcionista por Antonio Garcia Falla..
Estrenos 2007: No tiene estrenos este año.
Estrenos 2006: No tiene estrenos este año.
Estrenos 2005: Restauracion de las manos de la imagen del Banderin de la Inmaculada y restauracion del asta del Banderin de la Juventud. Lleva 4.000 tallos de lirios morados en vez del tradicional clavel rojo sangre de toro.Saldrá un cuarto de hora mas tarde y en su itinerario tomará la calle Caracuel, Plaza San Andrés, calle Santa Rosa, Plaza Aladro y calle Eguiluz para llegar hasta el Mamelón y a Carrera Oficial, y a su recogida cambiará la Plaza Arenal para llegar hasta la calle Santa Cecilia por la Alameda Vieja, calle Puerto y Conde de Bayona, recogiendose un cuarto de hora antes. .
Estrenos 2004: Libro de Hermanos Difuntos, mesa de paso de Misterio y faldones confeccionados por las hermanas y plateado de insignias.
Estrenos 2003: Mesa de paso de Misterio y faldones confeccionados por las hermanas
Estrenos 2002: Restauración del asta del Pendón de los Siete Cuchillos y plateado de 18 insignias.
Estrenos 2001: Libro de Reglas realizado en los talleres de Manuel Rios.
Estrenos 2000: Restauración de la Capilla.
Horario 2010:
Salida del Templo: 18,45
Palquillo Alameda Cristina Cruz: 20,50
Palquillo Alameda Cristina Ultimo paso: 21,05
Plaza Arenal Cruz: 21,50
Plaza Arenal Ultimo paso: 22,05
Catedral Cruz: 22,25
Catedral Ultimo paso: 22,40
Fuera Catedral Cruz: 22,35
Fuera Catedral Ultimo paso: 22,50
Entrada Cruz: 00,20
Entrada Ultimo paso: 00,35
Itinerario 2010: Plaza de las Angustias (lado derecho), Higueras, Medina, Honda, Bizcocheros, Caracuel, Plaza San Andrés, Santa Rosa, Plaza Aladro, Eguiluz, Sevilla, Palquillo, CARRERA OFICIAL, Plaza Encarnación, De la Rosa, Manuel María Gonzalez, Plaza Monti, Armas, Conde de Bayona, San Agustín, Santa Cecilia, Plaza Leon XIII, Barja, Plaza Antón Daza, Ramón de Cala, Molineros,Plaza de las Angustias (lado derecho)..